MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Octubre 2011
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Rey del terror
Como una cruza perfecta entre un parque de diversiones sanguinolento, un happening posmoderno y un colegio secundario público sórdidamente procaz, el Buenos Aires Rojo Sangre dignifica la figura del adolescente. Aquí, una lectura omnisapiente del festival de cine de género por antonomasia. Por Hernán Panessi
HISTORIAS PARA NO DORMIR
Pocos festivales en el mundo hay tan curiosos, coloridos y personales a la vez como el Buenos Aires Rojo Sangre. Allí, cual Woodstock clase Z, se respira un particular idilio juvenil a raíz de la participación de aquella figura técnica de las ciencias sociales: la del observador participante. En este festival, dada su contextura, se incita a la contribución de jóvenes productoras –otrora espectadores o neófitos en la cuestión- a raíz de las competencias de cortometrajes. Tal formato significa un agente permisivo y democratizador para quienes tienen intenciones de pertenecer, ya que no sólo son de fácil acceso –se filman con casi cualquier cámara- sino, también, de fácil edición –se editan con casi cualquier PC hogareña-. Así, cientos de tortas con cortos desfilan año tras año por el BARS –de esta manera lo conocen sus amigos, así le dicen los que saben-, convirtiendo a quienes sean lanzados en “cineastas por un rato”; funcionando, además, como caldo de cultivo cultural (o contracultural, claro) y granero de profesionales. En consecuencia, la empatía con el espectador se resuelve en un santiamén. Es que cada año, los más teenagers se ceban para “mandar su corto al Rojo Sangre” como ese imponderable gore que se convierte en los 15 minutos warholianos: tu corto hecho con amigos se pasa en un cine –ni más ni menos que en el mítico Monumental Lavalle, el Alamo Drafthouse Cinema criollo-, con cientos de espectadores del palo, aplausos o abucheos mediante, pero siempre con un jurado pertinente que levanta, aún más, el tupé de la cuestión.
CAMPAMENTO DEL TERROR
Tras 11 años ininterrumpidos –ahora, del 27 de octubre al 2 de noviembre va por su 12da edición-, nunca cambió la política del bajo presupuesto y la autogestión casi absoluta desde todos sus frentes de acción –para determinar su estructura, obtiene un pequeño apoyo del INCAA pero el resto sale del propio bolsillo de los responsables de la organización y sus producciones son efectuadas, en su mayoría, con el dinero de los realizadores implicados-. De tal forma, su lugar en el mundo pasa por respetar lo que es un factor diferencial: la prioridad humanística por sobre los nombres propios. Hablar del Buenos Aires Rojo Sangre es meterse, inevitablemente, con una estructura de cinefilia, en general, alejada de la figura taylorista de la industria. No hay ni hubo nunca, allí, una figura del cine despachado en proporciones mecanicistas. De hecho, sus dos figuras más representativas, su director y su programador, los respetables Gabriel Schipani y Pablo Sapere, no se han dedicado jamás al cine industrial, y, sin embargo, fieles a sus principios, han sabido crear un monstruo, sí, de dimensiones inimaginables.
EL DÍA DE LOS MUERTOS VIVOS
Siguiendo con la lógica de curaduría adolescente, hay varias actividades transversales a las secciones competitivas –este año participará la esperadísima Plaga Zombie 3: Revolución Tóxica, entre muchas otras películas- que hacen las delicias barbilampiñas: la Zombie Walk y la Monster Walk. La primera, que responde a un fenómeno realizado a nivel mundial, reúne a cientos de jóvenes lookeados como muertos caminantes haciendo una suerte de marcha, acaparando la atención de los transeúntes del Centro Porteño y, por supuesto, la de los medios masivos de comunicación. La segunda, además, acepta “todo tipo de engendros” –de esta forma se promociona-, otorgando diversos premios afines (desde mejor disfraz hasta mejor scream queen). La recomendación, en ambos casos, es buscar videos en YouTube para el deleite y sorpresa de la vista.
NOCHE DE BRUJAS
Sumando puntos en truculencia, el Buenos Aires Rojo Sangre coincide, por su parte, con la festividad del Halloween, la noche del 31 de Octubre, así que se imaginarán lo que allí pueden encontrar. De esta forma, por prepotencia de trabajo, autenticidad, constancia y tozudez se ha convertido en la referencia ineludible para el cine de género no sólo en la Argentina, sino en todo el Cono Sur. La obviedad del compruébenlo usted mismo se institucionaliza en la prerrogativa del hágalo usted mismo. Salvo tripas vacunas y colorante para tortas, nada tiene desperdicio.
Nota sobre el Buenos Aires Rojo Sangre
Nota: Extraños en la noche, entrevista a Diego Torres
MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Octubre 2011
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Extraños, nunca más
A poco más de un año de su último disco, al que le seguiría el single futbolero “Creo en América”, sin perder el tiempo, Diego Torres prepara el lanzamiento de uno nuevo y, asimismo, retorna al cine, convirtiéndose, de esta manera, en un artista definitivamente polifacético. Así, el querido cantante regresa con Extraños en la Noche, film de Alejandro Montiel, a un lugar privilegiado: el séptimo arte. Por Hernán Panessi
Tal vez muchos no lo recuerden, pero el debut de Diego Torres en cines se da, oficialmente, con la última película del gran Enrique Carreras en la Argentina, allá por el año 1988, con El Profesor Punk, donde Torres era uno de los alumnos comandados por aquel entrañable profesor de música que era Jorge Porcel. Seis años después volvería a la pantalla grande en un film onírico de Héctor Olivera, Una sombra ya pronto serás, de 1994, encarnando a un mudo en búsqueda de Ohio. Después llegaría, ahora sí, la exposición total y absoluta con la música, atravesada, incluso, por la película más vista del año 1997, La Furia, donde 1.300.000 espectadores hicieron largas colas para escucharlo sufrir al son de “¡Guardias, guardias!”, siendo dirigido, allí, por el gran Juan Bautista Stagnaro. Años más tarde vendría La Venganza, de 1999, otra vez, como en La Furia, compartiendo elenco con Laura Novoa, representando el papel de Pablo Nazareno, aunque siendo aquí dirigido por otro especialista en policiales: Juan Carlos Desanzo, en el que debía afrontar una red de corrupción e ilícitos. Por último, en el 2003, aparecería El Juego de Arcibel, junto con Darío Grandinetti bajo dirección de Alberto Lecchi, que según él mismo definió como “una película chiquita, más de autor”. Después de eso, dedicación plena a su faceta musical. Premios de aquí y allá, discos de platino, un MTV unplugged con invitados internacionales –desde Julieta Venegas hasta el the beat box Mr. Miguelius–, una interpretación en el mítico Madison Square Garden e, incluso, se dio el particular lujo de cantar “Color Esperanza” ante el Papa Juan Pablo II, saliendo en vivo para más de 1 millón de personas. Pero, aún así, seguía faltando algo. Hasta que apareció Alejandro Montiel, responsable de Chapadmalal, Ocho Semanas, junto con Diego Schipani, y Las Hermanas L, junto con Santiago Giralt, Diego Schipani y Eva Bar, y el guión de Extraños en la Noche. “Ale me trae un proyecto de guión. Lo leo y le digo: me encanta, me fascina la historia, lo propuesto, aquello dentro de lo que es una comedia romántica con esas cositas poco convencionales, como algunos toques de suspenso”, sentenció Diego Torres con respecto a la cuestión germinal de este nuevo proyecto. Y, a partir de ahí, claro que sí, ocurre lo que será su vuelta por la puerta grande al mundo del cine.
“El regreso a la actuación era algo que estaba esperando con muchísimas ganas”, aseguró en pleno rodaje de Extraños en la Noche. “No quise filmar algunas cosas que no me sentía convencido. Cuando apareció esta propuesta de Ale, quien me llamó diciendo ‘escribí este personaje pensando en vos’, le agradecí profundamente. Ahí me empecé a involucrar en el proyecto que ya tenía vida pero que estaba naciendo, estaba creciendo. Esto no me llega a mí hace dos meses, sino hace un año y medio o dos”, mencionó en un parate de filmación de la primera escena de la película, correspondiente a la quinta semana del rodaje. “No me lo cuestioné demasiado”, agregó. Sobre la mencionada vuelta a la actuación, Torres no dejó lugar para las dudas ya que, según desliza, le sienta muy cómoda: “No me cuestiono jamás mi oficio de actor, sí me cuestiono lo que voy a filmar. Si hay algo que tengo es mi oficio de actor, porque... lo siento tan claro en mí como el músico. De hecho, en mis conciertos, saco a pasear al actor. Uso mis dotes actorales arriba del escenario para conectarme con la gente, y eso ha sido algo importante en mi carrera”.
Extraños en la Noche será una comedia romántica de suspenso y acción, dirigida por Alejandro Montiel, y protagonizada por Julieta Zylberberg y el propio Diego Torres. Además, serán de la partida Fabián Vena, Ludovico Di Santo, Betiana Blum y Daniel Rabinovich. Allí, Martín (Torres) y Sol (Zylberberg) serán una pareja de jóvenes artistas en busca de sus destinos. Él será un músico académico que espera vivir de sus composiciones clásicas, mientras que Sol querrá triunfar como vocalista y líder de una banda indie rock. “El personaje, si bien habla de algo que tiene que ver con la música, lo hace desde otra vereda. Martín es un músico pianista, le gusta la música clásica y todo ese rollo, con todos los prejuicios, miedos e inseguridades que encierra este personaje. Entonces, eso es lo que me resultó atractivo porque conozco ese mundo, del también soy parte. A lo mejor desde la otra vereda, que es la que él reniega. Para colmo, convive con un mundo muy distinto: el de ella”, dice Diego refiriéndose, entre otras cosas, a su pareja en la ficción. Por su parte, Julieta Zylberberg, acerca de su interpretación de Sol y su relación con Martín, señale que: “Ambos hacen eventos para ganar plata, para ganarse la vida. Pese a no ser ni hacer lo que les gusta, todo va relativamente bien, hasta que mi personaje se enrosca con algo que sucede con un vecino de arriba de su departamento y se le da por jugar a la detective”.
“A Julieta le empecé a echar el ojo desde que era una criatura, desde que la veía con Mex Urtizberea en Magazine For Fai. Siempre dije ‘qué divertida’, me encantaba lo que hacía. Después la fui viendo crecer y siendo un poco testigo de sus trabajos, tanto en televisión como en cine. Siempre me encantó. Me parece, de las actrices jóvenes, de las 4 o 5 que más me gustan. El registro que tiene, que puede hacer una película de una manera y pasar naturalmente de una comedia a un drama. Me pareció, incluso, un gran desafío para mí poder trabajar con ella. Es que trabajar con buenas actrices, tocar con buenos músicos, jugar con buenos jugadores de fútbol, siempre te mejora. Ahí uno aprende”, así se refirió el actor, músico y compositor acerca de su compañera de elenco. “Con Diego tengo la mejor”, dice Julieta al respecto. “Lo vi bárbaro en su vuelta a la actuación, nos re entendemos, tenemos como un código necesario, muy propio ya que interpretamos a una pareja de hace mucho tiempo”, complementa.
Para Diego Torres este filme representa no sólo la vuelta a la pantalla grande, sino, también, según deja ver, un regreso al goce cinematográfico: “Estoy disfrutando esta película cada instante como si fuera el último de mi vida. Imaginate que, de verdad, yo estaba esperando una propuesta así, como está, desde hace mucho tiempo”.
Para finalizar, Torres promete que “Extraños en la noche será una historia que entretendrá y gustará mucho. La gente se va a sentir reflejada a través de los personajes, eso te lo aseguro”.
Medianoche en Buenos Aires
“Desde el primer momento, Alejandro planteó una estética woodyallenesca de Buenos Aires. Un Buenos Aires pictórico, del punto de vista de esas cosas lindas que tenemos como los edificios antiguos, esa arquitectura que no se encuentra en otra parte de Latinoamérica sino en París. Por eso, en París, denominan a Buenos Aires la única ciudad Haussmann –N. de redacción: Barón Haussmann era el arquitecto típico de ese estilo, hizo que París se transformé en la ciudad más moderna del mundo- fuera de París. Tiene una paleta de colores específica, una iluminación y una música especial”, señaló Diego Torres acerca del trabajo conjunto de dirección, fotografía y arte. Es que Alejandro Montiel, su director, hizo fuerte hincapié en esos elementos: “La búsqueda de locaciones fue un poco preciosista, lugares con cierta continuidad estética entre uno y otro y, sobre todo, limpios de autos y demás. Plazas como la de Recoleta, el Museo de Arte Moderno, lindas calles, etc. Por otro lado, el centro de la película, para mí, es el decorado. Por eso gastamos tanta plata ahí. Por eso, además, me pareció interesante arrancar el primer plano de la película con un exterior que da un poco ficticio y luego hacer hincapié en el personaje estando en su lugar en el mundo. Asimismo, agregó que: “Esta película es la más grande que hice en cuanto a estructura. No hay mucha diferencia con el cine independiente, aunque por ahí necesitás más apoyatura. Mis otras películas no estaban tan apoyadas en la imagen o en lo técnico como esta. Ahora me sostengo más, por ejemplo, en la directora de foto, Sol Lopatín, y yo trabajo más en la actuación”. Acerca de la película en sí, como producto final, Montiel redondea: “Extraños en la Noche será una comedia con trama policial, cuyo tono es lo que sale de ahí. Tiene un acento bastante propio. Ya pude ver algunas cositas montadas y está muy bueno. Con todas mis películas pensé que había logrado cosas mejores de las que me había imaginado, siempre me superan las películas. Lo que vi está bueno, me conforma y me gusta y, sí, como suele suceder, es diferente a lo que había pensado pero, en algún punto, es igual o parecido”.
Review del libro "Su último saludo en el escenario"
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Octubre 2011
Review
Su último saludo en el escenario
AUTOR Arthur Conan Doyle
EDITA Punto de Lectura
PÁGINAS 320
PRECIO $35
STATUS en venta
Resulta que Sherlock Holmes, acaso el detective más famoso del mundo, protagoniza ocho historias, de las cuales cinco serán casos del pasado y cuyo último relato, que da título al libro, sigue los pasos de un Sherlock sesentón que vuelve del retiro para convertirse en espía británico y desbaratar con ello los planes de dos espías alemanes en plena Primer Guerra Mundial.
¿Qué onda? El libro, también conocido como “El último saludo de Sherlock Holmes”, es el anteúltimo de la saga protagonizada por el cerebral Holmes. Éste muestra algunas de las mejores historias del detective “razonamiento deductivo” ambientadas en nebulosas situaciones, quizás más que nunca, donde el héroe le hará frente a inquietantes misterios del contra-espionaje con su mejor arma: la intelectualidad (bueno, ¿cuándo no?).
¿Qué aprendí con este libro? Sherlock Holmes nunca dijo: “Elemental, mi querido Watson”.
- Hernán Panessi
LEELO SI TE GUSTÓ... Doyle, Poe, Dickens y... ¡Roberto Bolaño!
La-Cosa-Matic: Be Cool, Rolo.
Nota de Detrás de las paredes (Dream House, 2011)
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Octubre 2011
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Detrás de las paredes (Dream House, 2011)
Un exitoso editor deja su laburo para trasladarse hacia apacibles tierras lejos del ruido y la vorágine de las grandes ciudades. Sin embargo, la calma será sólo una pequeña ilusión en Detrás de las paredes. Por ello, Hernán Panessi la juega aquí de cazador de fantasmas y recorre los pasillos más oscuros de la cinematografía herética haciendo hincapié en la del último y uno de los mejores James Bond, Daniel Craig.
Detrás de las paredes (Dream House, 2011), de Jim Sheridan, es la historia de Will (Daniel Craig), un ejecutivo que acaba de renunciar a un trabajo en Nueva York para trasladarse junto con su esposa, Libby (Rachel Weisz), e hijas, a un pueblo de Nueva Inglaterra. Así, sin saberlo, se mudarán a una casa donde terribles asesinatos fueron cometidos... sólo para encontrarse con el próximo objetivo del asesino. Ayudados por su vecina, Any (Naomi Watts), intentarán armar esta perturbadora historia llena de sospechas, muertes y vueltas de tuerca.
La Terrorífica Casa de La Cosa
A raíz de la experiencia “Detrás de las paredes”, decidimos ponernos oscuritos y armar un top 20 histórico de entidades, posesiones, espíritus chocarreros, organismos diabólicos y monstruos variopintos en sitios de Belcebú al servicio del cine de horror.
La ensalada de monstruos de La Mansión de Frankestein (House of Frankestein, 1940)
Los espectros de La Casa de la Colina Embrujada (House of Haunted Hill, 1959)
Los 13 fantasmas de 13 Fantasmas (Thriteen Ghosts, 1960)
Las apariciones fantasmales de La Mansión Encantada (The Haunting, 1963)
El demonio Pazuzu de El Exorcista (The Exorcist, 1973)
Los engendros de No le Temas a la Oscuridad (Don’t Be Afraid of the Dark, 1973)
Las fuerzas invisibles de La Leyenda de la Casa del Infierno (The Legend of Hell House, 1973)
El espíritu ancestral de El Manitú (The Manitou, 1978)
El Jack Torrance demente de El Resplandor (The Shining, 1980)
El niño fantasmagórico de El Intermediario del Miedo (The Changeling, 1980)
El ente invisible de El Ente (The Entity, 1982)
Los espíritus indios del cementerio de Poltergeist: Juegos Diabólicos (Poltergeist, 1982)
Las deformidades demoníacas de House (1986)
Los demonios de “El libro de los muertos” de Noche Alucinante (Evil Dead II, 1987)
El desagradable y exorcista de humanos Beetlejuice de Beetlejuice (1988)
Los atrapados de La Gente Detrás de las Paredes (The People Under the Stairs, 1991)
La fantasmagórica Jin Ju en la universidad de Whispering Corridors (1998)
El mayordomo Hanson y las apariciones de Scary Movie 2 (2001)
El espíritu de la mina de La Mansión de Red Rose (Stephen King’s Red Rose, 2002)
La estela fantasmal de la mujer en La Casa de los Sustos (Monster House, 2006)
Historia del cine: Chappaqua
MEDIO: Revista THC
FECHA: Octubre 2011
Chappaqua
Chappaqua
Estados Unidos, 1966 / 82 min.
Dirigida por CONRAD ROOKS
En un punto, esta es una película bajo presupuesto acerca de las diversas formas de adicción a las drogas. En otro, más amoral que moralizante, es la síntesis de la psicodelia lisérgica propuesta por la Generación Beat de los 60s cuya función se imprime en retratar, además, los comienzos de la movida en San Francisco. Chappaqua deviene en la historia semi-autobiográfica, más no verdadera pero sí fascinante, del cineasta Conrad Rooks, una de las figuras germinales del beat, asiduo de los cafés de Greenwich Village, acá bajo el alter ego de Russel Harwick, y su viaje para someterse a un proceso de rehabilitación. Cuenta, por su parte, con un aspecto sumamente llamativo: el trip sobre lugares de la época que ya no existen bajo esas mismas formas, en un gran acierto del director de fotografía Robert Frank, acompañados por una hipnótica banda sonora, como el Times Square o los famosos cines grindhouse neoyorquinos. Por el filme desfilan, entre otros, figuras tanto vanguardistas como emblemáticas de la talla de William S. Burroughs, Allen Ginsberg, Ravi Shankar o Swami Satchidananda, en un quién es quién de la escena pre-Woodstock, razón por la cual obtiene un importantísimo valor agregado. Simbolismos, sutilezas y excesos. Surrealismo, espiritualidad y contracultura. Está claro que Chappaqua no es para cualquiera. Sin embargo, Chappaqua es, entonces, pese a que algunos se empeñen en tildarla de trivial, un manifiesto beatnick devenido gema mítica. / Por Hernán Panessi
Cine, ética y Relaciones Públicas
MEDIO: House organ: "Las hojas Kennedianas de Relaciones Públicas"
FECHA: Octubre 2011
Cine, ética y Relaciones Públicas
Cine y ética en Relaciones Públicas
Lejos de resultar pretencioso, este artículo intenta aproximar al cine hollywoodense con la ética universal en Relaciones Públicas y, a raíz de ello, menuda tarea, hacer un anclaje en nuestro contexto nac & pop.
UNO
Más de una vez -más de dos, tres o cuatro también- en el mundo de los poderosos, cuando surgen trifulcas en donde están implicadas las megacorporaciones o lo que es igual a que esté en medio algún gobierno pujante o del G8, aquel lugar donde siempre el poder se identifica con la posesión de los medios de comunicación, las Relaciones Públicas toman partida para ser su eficaz brazo ejecutor. Recordarán ustedes, por ejemplo, la película Wag the Dog del año 1997, conocida por estos lares como Escándalo en la Casa Blanca, en la que se utilizaba estratégicamente una guerra ficticia para contraponer el boom que supuso la noticia de un escándalo sexual que ligaba al presidente norteamericano con el abuso de una menor. Guionada por David Mamet, posiblemente uno de los mejores en su trabajo a lo largo y ancho del planeta, cuenta cómo a través de los medios de comunicación –sí, a través de las Relaciones Públicas y su manejo sobre el status quo de la opinión pública- se puede influir sobre las decisiones y los pensamientos de la gente. Por ahí anda la cuestión: ética, cine y Relaciones Públicas.
DOS
Cuando la coyuntura requiere que las explicaciones sean siempre contemporáneas, más nunca o pocas veces históricas, lejos del berretismo espiritual à lo Paulo Cohelo: “La vida está para adelante, no para atrás”, y donde, pese a ello, no parece pertinente señalar la aparición-propagación de videos de famosas desnudas para ocultar trasfondos mayores –desde #lafoto de Silvina Escudero hasta el nuevo torneo que propone AFA-, emerge un filme del año 2006 –bastante nuevito, verá usted- que ha sido paradigma del uso de la disciplina PR dentro del cine: Thank You For Smoking, conocida en Latinoamérica como Gracias por Fumar. Analizada en más de una cátedra universitaria, mencionada seguramente dentro de cinefilias pedantes o en alguna charla de tono entusiasta, Gracias por Fumar señala una problemática meta-cine: el cómo las tabacaleras, mediante las Relaciones Públicas y vía Hollywood, intentan recuperar el prestigio de los cigarrillos. Aquí se ponen en juego la ética y el hasta dónde da el profesional en pos de proteger su trabajo. Apocalíptico o no, eso será harina de otro costal.
TRES
Allí, Nick Naylor, encarnado por Aarón Eckhart a quien seguro tienen de Batman: The Dark Knight como Two-Face otrora fiscal Harvey Dent, será el portavoz de una poderosa tabacalera. En el momento en que el senado intenta poner una pegatina en las cajas de cigarrillos –los ejemplos reales de Brasil, Perú y España son tremendos; búsquenlos en Google que todavía es gratis-, Nick propone como solución acudir a Hollywood y recuperar la imagen que tenían de antaño. En consecuencia: ¿es Naylor un héroe identificable o el villano de la historia? En otras palabras, el tipo cumple con su trabajo pero éste, a su vez, implica dejar de lado el valor “vida” (los porqué se sobreentienden). Así, la película se convierte, entonces, en un manual de persuasión y manipulación masiva. Peligroso pero efectivo manual, claro está. De esta manera, si hilamos fino, el debate sobre propaganda, persuasión y manejo de la opinión pública sigue estando metido en nuestra realidad de cada día. O, sino, pregúntenle a ver qué opina Jaime Durán Barba al respecto (a.k.a. el Mister Chasman de un Chirolita de morondanga). Ahí está, no será David Mamet ni tampoco Dennis Wilcox, pero ése resulta un ejemplo tanto coyuntural como contemporáneo. Misión cumplida.
Por Hernán Panessi
Licenciado en Relaciones Públicas y Periodista.
Mención de la review de El Marfíl en Herjorcinema.com.ar
MEDIO: Herjorcinema.com.ar
FECHA: Octubre 2011
Review
Nota: "Escuchar, mirar y jugar"
MEDIO: Revista Games Tribune (España), número de Octubre 2011
FECHA: Septiembre 2011
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Escuchar, mirar y jugar
Este mes, usamos el nuevo servicio de Google a como dé lugar, probamos el sistema de streaming legal que desbarrancó de su podio a Blockbuster y nos divertimos jugando con la versión nac & pop del Guitar Hero.
UNO
Jamás quedaremos afuera de nada, de eso seguro. Llegó Google Music y, todavía, no está disponible en Latinoamérica. Hecha la ley, hecha la trampa. Para quienes quieran utilizarlo, y aquí va un tip maravilloso, más de pícaro que de pirata, pueden registrarse con el zip code de California, el 90210, ¿recuerdan Beverly Hills 90210, no?, bueno, era por eso, 90210 es el código postal de California, una de las zonas que sí acepta Google Music. Lo dicho: queremos pertenecer a todo con simultaneidad, sin desfaces de tiempos. Esta aplicación tiene su correlato en el concepto de “la nube”, donde se dejó de guardar toda la información en las PC y desde ahora, desde hace algún tiempo en realidad, pueden tener sus archivos alojados en Internet. En lugar de tener gigas ocupados, podrán hospedarlos en el ciberespacio, en algún lugar intangible. Así, Google provee de una herramienta que se añade al navegador y scanea tu música, archivos y demás y te lo sube. Fácil y simple. Acepta un número tremendamente avasallador: 20.000 canciones y no pregunta si son legales, ni ilegales, ni nada por el estilo. Suben la música y la escuchan desde cualquier aparato con acceso a Internet e, incluso, esta plataforma también es apta para teléfonos o dispositivos que tengan Android. Este es un paso definitivo hacia los “contenidos absolutos” en “la nube”, como aquellas computadoras con Chrome como sistema operativo –sí, leyeron bien, sin desktop ni nada más que un Chrome-. Navegadores que llevan directamente a “la nube” y de ahí el acceso a Internet y a todos los archivos allí colgados. El postulado de Dropbox, aquellos discos rígidos virtuales en “la nube”, superados por Google y el mundo, ahora sí, cada vez más rendido ante la monarquía del gigante de Internet. ¿Y si un día deciden llevarse todos nuestros archivos y mandarse a mudar? Bueno, nos quedará el recuerdo del al menos lo intentamos y en California estarán, como siempre, felices por ello.
DOS
Vino Netflix a la Argentina y, según parece, la cultura de consumo volverá a mutar. Es que la vida, desde el punto de vista de la biología, implica la capacidad de nacer, crecer, reproducirse y morir, y, a lo largo de sucesivas generaciones, evolucionar. Ese mismo concepto puede ser aplicado a la tecnología y, aún así, también tendría su correlato darwinista. Resulta que prácticamente junto con la noticia de tal advenimiento resuenan los ecos de una baja sensible: en los Estados Unidos, Netflix perdió un millón de abonados –de los 23 millones de suscriptores vigentes- y sus acciones cayeron 26% en dos días. A la sazón, escuché a un amigo una frase que sintetiza el estado actual de los video on demand universales: “Por el momento, ningún servicio de películas online ofrece un catálogo igual que el de los videoclubes grandes de los 80s”. Por lo visto, aunque les parezca absurdo a las nuevas generaciones, las nostalgias de formato todavía prestan batalla bajo alguna forma, sensación, concepto o sentimiento. Es que como usuario del servicio, Netflix no puede dejar de hacerme recordar aquel maravilloso video de X-Press 2 con David Byrne, “Lazy”, cuyas imágenes anticipaban a la sociedad del futuro que mostrara posterior y tan perfectamente Pixar en su clásico inmediato Wall-E, cuya letra, también brillante, decía así: I'm lazy when I'm lovin', I'm lazy when I play; I'm lazy with my girlfriend a thousand times a day; I'm lazy when I'm speaking, I'm lazy when I walk; I'm lazy when I'm dancin' and I'm lazy when I talk. El confort se hace binario y el entretenimiento, borgeano. “Fácilmente aceptamos la realidad, acaso porque intuimos que nada es real”, dijo el maestro Jorge Luis Borges en El Aleph y ya nada será igual. Como aquel VHS que me mira desde su anaquel cómo escribo esta nota y parece decirme: “pero flaco, acá estoy, meteme en la videocassetera”. Y un día, Internet hizo que todo y todos seamos efímeros.
TRES
Hay una buena nueva en el mundo gamer latinoamericano. Ahora, el Guitar Hero y el Rock Band tienen su versión argentina para PC, con producción totalmente doméstica y hits del Rock Nacional Contemporáneo. Éste, El Rock de Tu Vida, nombre que alude en una leve variación de El Rock de Mi Vida, primer disco en vivo de la banda local Guasones, fue desarrollado íntegramente en la Argentina, con técnicos, músicos y jugadores criollos. Contiene, de movida, un repertorio con 18 canciones –con temas de Massacre hasta Los Cafres, y desde Rata Blanca hasta los Auténticos Decadentes-, en guitarra, bajo, voz y/o batería, bajo tres diferentes niveles de dificultad y con la posibilidad de conectarse en red para sumar puntos, ganar nuevas canciones, productos varios e, incluso, entradas para shows. Además, se podrán adquirir nuevas canciones utilizando SMS de la red Movistar, entre otros variados métodos de pago. El Rock de Tu Vida es una especie de franquicia sin necesidad de permisos, ya que los modos de juego, en general, no se patentan como propiedad intelectual. Cabe aclarar que El Rock de Tu Vida no es sólo un mero game: es, sino, una plataforma de entretenimiento social completa que permite formar parte de una comunidad de jugadores, subir puntajes, exhibir destreza e intentar ser la mayor estrella de rock del mundo. Para obtener más información, probarlo o resolver curiosidades, visitar: http://www.elrockdetuvida.com/website/
Hernán Panessi
Corresponsal GTM
Sudamérica (BBAA)
@HernanPanessi
Review del libro Cuentos de Fantasmas: Historias Asombrosas y del Más Allá
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Septiembre 2011
Review
Cuentos de Fantasmas: Historias Asombrosas del Más Allá
Argentina, 2005
AUTORES Varios
EDITA Ediciones Continente
PÁGINAS 128
PRECIO $29,90
STATUS en venta
Resulta que Este libro reúne a un dream team de autores supremos (desde Mark Twain al Marques de Sade, pasando por Ambrose Bierce y Edgar Allan Poe) que han abordado la “temática fantasma” desde alguna perspectiva.
¿Qué onda? La ciencia todavía no pudo darle explicación a la vida después de la muerte, por lo que esta compilación se asemeja a un ensayo tentativo de la eternidad fantasmal. Las prosas de autores universales de la literatura vinculadas a la figura omnipresente e inmortal del fantasma harán que los lectores sientan en su sangre circular finas escarchas de hielo. Si la pregunta existencial es qué es un fantasma y si en verdad existen, aquí se esbozan posibles y aleccionadoras respuestas. Diversión y cagazos por igual.
¿Qué aprendí con este libro? Los fantasmas son aterradores pero, también, son esperanza de que hay algo más.
- Hernán Panessi
LEELO SI TE GUSTÓ... Cuentos de Terror y Espanto (de la misma colección)
LA-COSA-MATIC: Matar al Nahuelito. Be Cool, Rolo.
Nota Sin Límites (Limitless, 2011)
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Septiembre 2011
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Hay drogas pero no es Kids. Hay viajes astrales pero no es Trainspotting. Hay sacudones de caballo pero no es Réquiem para un Sueño. Estamos hablando de Sin Límites, la nueva película de Bradley Cooper donde interpreta a un escritor que, con cierta pastillita, tiene todas las de ganar. Claro, como nuestro Hernán Panessi, quien –al igual que el protagonista- sólo logra concentrarse cada vez que invoca a Focusín.
Dice Gabriel García Márquez, en “Cómo se cuenta un cuento”, que “para escribir tienes que creerte mejor que Cervantes, porque si no, acabas siendo peor de lo que en realidad eres”. A propósito de los síndromes de bloqueos crónicos, quienes están -en general- acompañado por deudas, runflas sentimentales y alguna que otra droga, está Eddie Morra (Bradley Cooper), un aspirante a escritor. Pese a haber obtenido un adelanto por publicar un libro no rescata palabra alguna. Pasan los días y nada mágico sucede. Intenta concentrarse, pasar tiempo en su cuarto, jugar al basketball con la pared pero la inspiración jamás le llega. Para colmo de males, su novia, Lindy (Abbie Cornish), lo abandona después de señalarlo por poco más que ser dependiente de sus finanzas. Su vida dará, entonces, un giro inesperado cuando un viejo conocido le ofrezca un medicamento experimental que le permitirá aprovechar todo su potencial: el NZT-48. Se trata de un experimento farmacéutico que optimiza el uso del cerebro pasando del 20% -aunque el mito neurológico diga que sólo usamos el 10%- al límite del 100% en forma tanto instantánea como simultánea.
¿Es nuestro cerebro una isla cuyo tesoro oculto es el poder ilimitado de la mente? ¿Y si una droga pudiera desbloquear todo ese potencial? A partir de ahí, la historia de Sin Límites (Limitless, 2011) le hará honor al nombre poniendo a su protagonista a escribir como una máquina, aprender idiomas con sólo escucharlos, ejecutar artes marciales recordando las películas que en su momento vio, etc. Todo lo que haya tenido contacto con su cerebro lo tiene, cual sistema operativo de avanzada, ordenado y clasificado listo para su apropiada utilización.
De esta manera, Eddie, un tipo por el que nadie daba un peso, no tardará hasta obtener sus primeras recompensas económicas gracias al NZT. Tal es así que de la noche a la mañana cosecha una fortuna en Wall Street llamando la atención del poderosísimo magnate Carl Van Loon (Robert De Niro). Éste lo invitará a formar parte de la fusión corporativa más grande de la historia pero no todo serán buenas noticias. Las dosis de NZT escasean cada vez, lo entrometen en algunas tramas policiales y deberá, además, huir de un mafioso prestamista que lo atormenta. También descubrirá, pequeño detalle, que las pastillas tienen efectos colaterales adversos a su salud, poniendo en riesgo su propia vida.
La película, dirigida por Neil Burger y producida por el mismo Cooper, luce muy bien acompañada por esa cámara movida a toda velocidad por las calles de la siempre cinematográfica Nueva York. En consecuencia, Sin Límites, thriller de ciencia ficción emparentado con algunos conceptos de El Origen (The Inception, 2010) y El Club de la Pelea (Fight Club, 1999) –ambas, casualmente, de David Fincher-, recorta todas las superficialidades y los dramas innecesarios para retratar a la acción como único escenario posible. Si lo que quieren es probar una dosis de faena lisérgica, más unas cucharaditas de tiros, agregándole el sabor del perdedor-ganador en escalada meteórica, sostenido por la presencia del facha de Bradley Cooper, Sin Límites es, definitivamente, su película a considerar.
Bradley Cooper, el chico de oro
A la lista de galanes de Hollywood le ha cabido un merecido F5. El olimpo femenino ya no está sólo ponderado por la Santísima Trinidad de Johnny Depp, Brad Pitt y George Clooney. Ahora, Cooper, nacido en el año 1975 en la ciudad de Filadelfia, a fuerza de talento y pintita, no para de ganar suspiros y de colocarse entre los actores más buscados de toda la industria. Desde sus comienzos, allá por el año 1999, en Sex and the City (1998 - 2004), hasta su Phil de ¿Qué pasó ayer? (The Hangover, 2009) y ¿Qué pasó ayer? Parte II (The Hangover Part II, 2011), ha encandilado a las plateas del mundo. Después de algunos papeles secundarios, como en Los Rompebodas (Wedding Crashers, 2005), la carrera de Cooper empezaría a remontar, sobre todo, con su actuación en ¡Sí Señor! (Yes Man!, 2008). Así, uno de sus primeros protagónicos lo conseguiría en Simplemente No Te Quiere (He’s Just Not That Into You, 2009), junto con Jennifer Aniston –a quien se la vinculó sentimentalmente-. De esta forma, sin parar hasta convertirse en un taquillero con la obra de Todd Phillips y su Faceman de Brigada A (The A-Team, 2010), Cooper se ha transformado en uno de los galanes más codiciados de todo Hollywood. Incluso, lo han barajado en muchísimos proyectos importantes de los últimos tiempos, tal es el caso de Linterna Verde (Green Lantern, 2011) –los rumores apuntan que perdió el rol imitando a Batman en el casting-, papel que tomaría finalmente Ryan Reynolds. O mismo otro héroe de DC como The Flash (2013) y algunos reboot de Marvel como Daredevil (2014). Además, por si fuera poco, se habla que protagonizaría una supuesta remake de El Cuervo (The Crow, 1994). Por lo visto, a Bradley Cooper, el nuevo niño de oro de Hollywood, como pasa con los grandes de verdad, el destino le depara mucho trabajo y rumores de los buenos.
Farmacia La Cosa
Comprimidos varios que han hecho las delicias de la cultura pop.
Chiquitolina en El Chapulín Colorado (1972 - 1979) | El héroe carmesí se suministraba esta pastilleta para hacerse extra small y encarar, con ello, diversos desafíos.
Semillas del ermitaño en Dragon Ball Z (1986 - 1989) | Cultivadas por el maestro Karin, bien naturistas, aliviarán los golpes más que un desinflamatorio en crema.
Hypnocil en Pesadilla en Elm Street 3: Guerreros del Sueño (Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors, 1987) | Los jóvenes usan una píldora que evita sueñen con Fred.
GLeeMONEX en Brain Candy (1997) | Un antidepresivo se convierte en furor de la noche a la mañana por atrapar a las personas en sus recuerdos más felices.
Blue Pill/Red Pill en Matrix (The Matrix, 1999)| El debate de Neo resulta entre optar por una u otra. Dosis de fantasía o realidad proveída en capsulas colorinches.
Tic Tac Naranjas en La Joven Vida Juno (Juno, 2007) | La recomendación pasa por dejar cajitas en el correo de tu amad@. El resultado, más psicológico que médico.
Mención en el staff de Revista Irrompibles
MEDIO: Local Strike, la web del gaming
FECHA: Septiembre 2011
Mención entre las plumas del #4
Mención en la crónica de la 2da Gala VideoFlims, la noche del cine independiente
MEDIO: A Sala Llena Online
FECHA: Septiembre 2011
Crónica de Matías Orta
Historia del cine: Sed de Mal (1958)
MEDIO: Revista THC
FECHA: Septiembre 2011
Sed de Mal
Sed de Mal
EEUU, 1958 / 95 min
Dirigida por Orson Welles
Basada en la más famosa novela de Whit Masterson, Badge of Evil, Sed de Mal, dirigida, guionada y co-protagonizada por el mismísimo Orson Welles, es una perversa batalla entre dos policías, Hank Quinlan y Ramón Miguel “Mike” Vargas, quienes representan a la frontera de Estados Unidos y a la de México, respectivamente. Considerada por muchos especialistas como la última de las películas clásicas del cine negro (Godard y Truffaut se han manifestado como sus acérrimos admiradores), Sed de Mal se entromete en una atmósfera densísima donde el oficial de narcóticos mexicano, Vargas, deberá interrumpir su luna de miel en la frontera de México-Estados Unidos, cuando un contratista norteamericano es asesinado después de que alguien le ponga una bomba en su coche. A partir de allí aparecerán familias mafiosas, acusaciones con el dedo bien turgente, rivalidades acérrimas, chivos expiatorios y venganzas retorcidas entre cada uno de los lados implicados. La escena inicial de la película es una de las más antológicas del cine mundial y la situación de acoso-secuestro mediante el abuso de drogas por parte de un clan mafioso, la familia Grandi, a la esposa siempre pura, Susie, la bellísima Janet Leigh, es tanto mítica como imperdible. “¿Conoces la marihuana?”, “¿Conoces la heroína?” se escucha decir por ahí cuando lo naif se vuelve turbio de un tirón y sin tutía. Como no podía ser de otra manera, Welles cargó el relato de subtextos circunscribiendo intensas críticas e irónicos comentarios sobre los sistemas de justicia y, además, acerca de las convenciones populares de los EE.UU. frente a México. Vale decirlo: estamos ante una de las mejores películas de la historia del cine. Se recomienda sola. / Hernán Panessi
Nota: "La Patria Equivocada"
MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Septiembre 2011
La Patria Equivocada
La Patria Equivocada
Por Hernán Panessi
Las vueltas de la vida. Ciudad del Sol durante mucho tiempo fue conocida como “la última película de Galettini”. Tuvieron que pasar exactamente 10 años para que vuelva a filmar. Es cierto, por ahí presta a confusión porque Ciudad del Sol se estrenó en el año 2003 pero técnicamente se rodó en 2001. 10 años. Una década. Un decenio. La decena de un siglo. De todos modos, ¿qué son 10 años cuando, en su nueva experiencia cinematográfica, propone reconstruir 90 años de la Historia Argentina?
Lo dicho y supuesto, lejos de las propuestas que inicialmente lo caracterizaban, el desarrollo de la acción de La Patria Equivocada, adaptación del libro de Dalmiro Sáenza, avanza desde otra pulcritud, ¿la del Bicentenario?, indagando sobre la antinomia cultural de quienes fueron responsables de construir la Nación, empujada por las vivencias de Clorindo, la niña Clarita, su hijo Clorindo y su nieta Clara. Personajes, todos, cargados de erotismo –detalle: puede vérsela desnuda a Juanita Viale en más de una oportunidad... sí, es que interpreta un doble papel, el eye-candy embutido para la muchachada- y que lo único que comparten es su lazo de sangre, ya que sus vivencias y elecciones los llevará a recorrer caminos diametralmente opuestos.
Aquí irrumpe una cierta falta de convencionalidad narrativa, un tanto embarrada, apoyada en lo bueno de la espectacularidad norteamericana, y un, si bien por momentos algo arcaico en las puestas, trascendente manejo de las ambientaciones de época. Entonces, a riesgo de terminar siendo algo dispersa en su propia melange de factura abarcativa (se retratan tres generaciones, de 1807 hasta 1898, ¡91 años!), La Patria Equivocada, el regreso a las pantallas grandes de Carlos Galettini, resulta, en su conjunto, una película relativamente interesante.
Nota a favor de Carlos Galettini
MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Septiembre 2011
A FAVOR 01
A FAVOR 02
Versión online
A FAVOR de Carlos Galettini
Un nombre propio como sinónimo nato de entretenimiento. Uno de los popes del cine nacional vuelve al ruedo con una película a todo trapo. Después de forjar un notable legado cinematográfico –popular, controversial, polémico o propagandista, pero siempre particular y único- y luego de una década de parate, Galettini es revalorado a rajatabla por una de nuestras plumas.
Por Hernán Panessi
Concibiendo al cine como un arte que entretiene (vieja vacilación: ¿El arte es entretenimiento? ¿El arte también puede entretener? ¿La tercera posición resulta que el cine es arte y entretenimiento?), podemos decir lo siguiente: hay películas buenas, hay películas malas y están las películas de Carlos Galettini. Director de, lean bien, las cuatro de Los Exterminators, tres de Los Superagentes, dos de Los Bañeros –la tercera no es tal, simplemente es basura-, la de Los pilotos más locos del mundo, Los matamonstruos en la mansión del terror, etc… Galettini, o más bien su obra, y no es capricho sino realidad fáctica, pese a que alguna rúbrica se piante, está más allá del bien y el mal, exenta de cualquier juicio crítico e intelectual –y mucho más del cahierismo o el snobismo pecho frío- porque representa, sin ir más lejos, lo que la mayoría del público desea: fruición, goce y efectividad. La discusión acerca de qué comen las moscas es harina de otro costal, claro. A propósito, si el título Se acabó el curro (Compre antes que se acabe) no es uno de los mejores de la historia, ¿cuál lo es?
Ha hecho escuela, sí, en la llamada “argentina bizarra” siendo el mayor –y mejor- referente de esa entelequia (la recomendación es conseguirse “Cine Bizarro: 100 años de películas de terror, sexo y violencia”, del maestro y mentor Diego Curubeto). Cuenta la leyenda, recuperada por Alexis Puig en “Pantalla Freak”, entre muchas que hay en torno a sus películas, que su primer telefilm y decimosexto largometraje, Charly, días de sangre, un slasher criollo protagonizado por –nuevamente, lean bien- Fabián Gianola y Adrián Suar, es una película negada por los propios implicados, resultando incunable por mucho tiempo. Y acá aparece la fantasía o realidad, donde el mismísimo Adrián Suar habría comprado todas sus copias para destruirlas y hacerlas desaparecer. Tranquilos: quien no la vio, podrá encontrarla colgada en YouTube por algún preservador cinematográfico posmoderno. Agradecidos por la magia.
Volviendo al punto, quien reniegue de sus filmes históricos no tiene sangre, ni corazón y mucho menos perdón de Dios. Galettini no sólo merece el respeto per se (oh, San Galettini) sino que también le cabe por ciertas perlitas de su filmografía que han salido del canon preestablecido. Por ejemplo, Convivencia, inspirada en la obra teatral homónima de Oscar Viale donde se florean Luis Brandoni, José Sacristán y una jovencísima Cecilia Dopazo, es un filme tan fantástico como subvalorado. Asimismo, siguiendo con su rol de cineasta abocado a propuestas más serias o convencionales a las que inicialmente acostumbraba están Ciudad del Sol, una ficción donde todavía resuenan los ecos de la dictadura militar, y más acá, ahora sí, La Patria Equivocada.
En consecuencia, todas las películas de Galettini, desde la primera, allá Las Sorpresas, hasta esta última, ganadora del Concurso Argentina Bicentenaria, acá La Patria Equivocada, merecen respeto y admiración –tal vez la que menos lo merezca sea Dibu 2, la venganza de Nasty; tal vez la que más Las locuras del extraterrestre- por significar y dignificar, en su conjunto, al creador como un autor. Es innegable: en todas está su marca, su energía única e irrepetible (no sólo en los bizarrismos de época sino también en las de corte industrial o Serie A, también, así, en La Patria Equivoada). La pacatería, siempre minoría, de seguro dirá que es un director muy comercial (Michael Bay tiene de Galettini lo que este escriba de Christian Metz). De cualquier manera, a nosotros, los cinéfilos de entre 1 y 99 años, eso nos importa muy poco. Sólo hay para con él palabras de reconocimiento y purísima devoción. Bienvenido otra vez al trote después de 10 años, maestro. Pase por acá, la puerta grande. Entreténganos. Lo extrañábamos.
Nota: "Catering en el cine"
MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Septiembre 2011
01
02
¡Todos al set, a comer!
Desde los diseños de producción, y en cada caso en singular, cualquiera sea él, siempre emerge una constante a considerar: la del catering. Consultadas por HC, cuatro empresas caterineras nacionales, y de distintas envergaduras, responden acerca de las necesidades del mercado audiovisual y nos dan, con ello, un pantallazo acerca de una industria siempre persistente, la gastronómica. Por Hernán Panessi
En el microcosmos de los rodajes de cine y televisión existen muchísimas y variadas demandas. Equipos eléctricos para abastecer de energía y luces a las filmaciones, contrataciones de cámaras y equipamientos afines, carros de travelling y griperías, permisos o alquileres de locaciones, movilidad, materiales para el diseño de arte, etc. Pero ninguno, esto es completamente cierto, tan inestimable como el catering.
Según la Real Academia Española, cáterin, grafía castellanizada del inglés catering, es “el servicio profesional que se dedica preferentemente al suministro de comida preparada, pero también puede abastecer de todo lo necesario para organizar un banquete o una fiesta”. Entonces, cabe preguntarse quiénes son los responsables de ese servicio. ¿De dónde se sostiene el panza llena corazón contento del mundo audiovisual? Ellos son ni más ni menos que quienes proveen de alimentación a los equipos técnicos, actores, vestuaristas, maquillistas, productores y actores. Exacto, a todas las personas que participan en los rodajes. Ellos son, ahora sí, las caterineras.
Como todo gran poder conlleva una gran responsabilidad, Diego Lombardi de las caterinera Sala C (http://www.cateringsalac.com.ar/), quien ha prestado labor para las flamantes Viudas (de Marcos Carnevale), Cruzadas (de Diego Rafecas) y la próxima a estrenarse Infancia Clandestina (de Benjamín Ávila, con Natalia Oreiro), es realista y advierte: “El trabajo de catering en cine y televisión no es para cualquiera. Es un trabajo de muchas horas, donde se trabaja desde lugares sencillos –como un set- hasta espacios en el medio de la nada sin luz, ni agua, ni nada. Hay que estar preparados para solucionar problemas constantemente”.
Es bien sabido por todos que con estar correctamente alimentados, en lo duro que resultan en general las jornadas de filmación, se resuelve el imponderable del “combustible necesario para el cumplimiento de todos los objetivos”. En consecuencia, el experimentado Diego Cuevas de Masala Catering (http://granmasala-masala.blogspot.com/), con más de 600 producciones audiovisuales a cuestas entre TV, cine, publicidades y fotos, comenta que “en este rubro es clave comprender los tiempos, variables y exigencias de la locación, el clima, el guión y demás contingencias”. Asimismo, Fernando Hilú de Movie Food (http://www.moviefood.com.ar/), abocado más al mundo de los comerciales pero con buena trayectoria en cines, ha trabajado en Un Oso Rojo (de Israel Adrián Caetano) y Los Guantes Mágicos (de Martín Rejtman) además de hacerlo fuertemente en televisión (Polka, Ideas del Sur, Cuatro Cabezas, etc), resalta que “siempre se trata de conocer a full los gustos de cada una de las personas que forman parte de los equipos, porque no sólo hace mucho más lindo y ameno nuestro trabajo sino que también hace que nos valoren muchísimo más”.
Consultada sobre cuál es la comida que más le piden en rodajes, Ana María Oroño de Atracción Fatay (http://es-es.facebook.com/pages/Atracción-Fatay/206610132699229), autoproclamada como “independiente y autogestiva: es como que le digas a tu abuela, pero más joven, que te venga a cocinar para el rodaje con tus amigos”, responde completamente segura: “¡El Fatay! Despierta pasiones, es nuestra especialidad, hecha con mucho amor”, rindiéndole honor a la empanda árabe que le da origen al emprendimiento. A su vez, Diego de Sala C tiene bien identificados los targets culinarios: “Tenés de todo. Los eléctricos prefieren comidas fuertes, guisos, carnes, pastel de papa. Las chicas de vestuario o maquillaje, prefieren ensaladas o pollo al horno...”. Siguiendo con esa línea está Fernando de Movie Food quien apunta a la comida por excelencia del argentino como referencia insoslayable: la carne. “Siempre está en primer lugar, es sabido que a los argentinos nos gusta la carne en todas sus formas y es de los platos que más pedidos tienen”, dice. Sin embargo, también identifica una nueva tendencia: “en estos últimos tiempos, lo que se viene notando muchísimo es el constante aumento de personas vegetarianas. Por ende, siempre tenemos que tener al menos tres opciones de menúes distintos, para cumplir con las necesidades de nuestros clientes”. Otros, como Diego de Amasala, hacen hincapié en atributos vinculados con esta labor: “la comida sana y la buena atención”.
En todos los casos, la palestra de precios es bien particular. Por ejemplo, Atracción Fatay, más abocada a producciones independientes como Lucho’s Big Adventure (de Esteban Rojas) y el proyecto documental sin fines de lucro La Educación Prohibida (de Germán Doin Campos), promete “precios que, según del menú que elijan de los 10 que ofrecemos, van desde los $20 por persona en adelante”. En Masala Catering, expresan: “basamos los valores reales en un servicio que priorice la buena nutrición de aquellos que están trabajando y los precios van desde los $70 para televisión, $80 en cine y $90 para publicidad. Luego hay opciones que varían según el costo que genera el proyecto en sí, la comodidad o la repetición de locaciones, las distancias, etc”. A ello, los de Sala C creen que “el tema precio es muy difícil porque está relacionado con la calidad de servicios que das. En catering tenés desde superproducciones hasta cortometrajes, de 100 a 20 personas, de pedir sushi hasta choripán... hay que ver cada proyecto y su necesidad”. También en Movie Food coinciden con esa perspectiva de trabajo: “en cuanto a los precios de mercado, hoy por hoy, varían entre los $70 y los $100 siempre dependiendo de los menús y los requisitos de los productores”. Quien remata la cuestión es, nuevamente, Diego, de Sala C, con la siguiente sentencia: “¡Lo complicado es que siempre quieren pagar menos y obtener el mejor servicio!”.
En cuanto a la demanda de catering para cine y televisión, la cuestión resulta un tanto aleatoria y cada vez más complicada. “Hay demanda pero es poca. Es de tener en cuenta que por bajar costos y por agotamiento han ido surgiendo muchas empresas o formatos nuevos de catering o viandas”, manifiestan desde Masala Catering. “Está más tranquilo que antes, pero la vamos llevando”, comentan en Sala C. “Entendemos que, en la actualidad, ha mermado la cantidad de requerimientos para producciones nacionales y han aumentado las internacionales”, sentencian los de Movie Food. Está claro, acá todos coinciden en que estamos ante una industria harto complicada pero que, si las condiciones están dadas, puede ser realmente fructífera. Es que... la vía es una sola, comer se come siempre, lo que cambian son las formas.
¿Quién es esa chica? Jessica Chastain
MEDIO: Haciendo Cine
FECHA: Septiembre 2011
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¿Quién es esa chica? | Jessica Chastain
Sostenida en la herencia Hollywood de cabelleras rojizas y pieles rosas, Jessica Chastain alcanza notoriedad a raíz de dos estrenos en simultáneo: El Árbol de la Vida e Historias Cruzadas. Después de años de remos en territorios hostiles –no es broma, en algún momento su madre le preguntó: ¿qué hacés verdaderamente en Hollywood?- llega a las pantallas del mundo tomándolas por asalto. Entendemos que es la forma.
Por Hernán Panessi
En el sitio redheadandproud.com, algo así como “colorados y orgullosos punto com”, se reúnen exhaustivamente todas las celebridades afines del mundo del cine, el deporte, la política, la música, etc. Allí, hasta tienen una sección imperdible de colorados wannabe y una tienda de regalos complementaria con remeras de leyendas tipo: “Natural born redhead” o “Gingerchick”. La cuestión es que, ahí, entre tantas celebrities random, falta alguien. En la línea de coloradas con sofisticación están las históricas Marilyn Monroe, Hazel Court y Rita Hayworth; por el lado de las contemporáneas, Nicole Kidman, Alyson Hannigan y Julianne Moore; y, más acá, las jovencísimas Lindsay Lohan, Kirsten Dunst y Bonnie Wright. Bien, ya son unas cuantas. También figuran, claro, Christina Hendricks, Gillian Anderson, Rose Mc Gowan, Diane Lane... pero sigue faltando alguien. La ausente, por ahora, sólo por ahora, es Jessica Chastain, actriz de larga data en televisión (sí, nació en el ’81 pero participó en forma activa en unas cuantas series, aunque tuvo que esperar bastante para ser una carita conocida) que por estos momentos, con El Arbol de la Vida –la esperada cinta de Terrence Malick con Brad Pitt, ganadora del Festival de Cannes- e Historias Cruzadas –donde comparte cartel con Emma Stone y Bryce Dallas Howard, otras coloradas de la elite redhead-, tendrá dos películas en carteleras a la vez y, de seguro, dará el salto definitivo a la elite del star-system hollywoodense. “Jessica es una debutante a tener en cuenta”, dicen y repiten desde hace bastante tiempo las publicaciones especializadas de Norteamérica. Y es que bien merecido tiene el elogio, después de padecerla tanto con esos carteles, tan habituales en IMDb.com, de “en posproducción”, “completada” y “por estrenar”, al fin se la da.
Posándonos en la figura física de Chastain, si observamos su rostro con detenimiento, notaremos no sólo que es una mujer bellísima sino que es, además, muy particular. De cara angulosa y ojos grisáceos, posee una cualidad de exotismo en su mentón, que otrora era considerado como atributo sexy: el hoyuelo de la belleza, también conocido como el hoyuelo de la simpatía. De metro sesenta y tres, piernas estilizadas y belleza bien sureña, esta nacida en California bajo el nombre de Jessica N. Howard, con formación en baile y teatro shakesperiano, debutó profesionalmente en el año 2004 en una película para televisión de la mítica serie Dark Shadows. Luego apareció en varias tiras famosísimas como ER Emergencias, Verónica Mars y el spin-off de Law & Order, Trial by Jury. Además, en cines, participó de The Debt junto con Ellen Miren y Sam Worthington y, por su parte, se dio el lujo de actuar junto a uno de los más grande, Al Pacino, en la adaptación de la novela homónima de Oscar Wilde, Salome, en la que tuvo nuevamente la oportunidad de contar con un rol protagónico.
Hasta el día de la fecha, el único galardón a nivel personal que obtuvo fue por su interpretación del filme Jolene, en el Seattle International Film Festival del 2008, pero la distinción que esperamos todos no es, de momento, un Oscar, ni un Golden Globe, ni una Palma de Oro, ni nada por el estilo, sino que la agreguen urgentemente al lugar que merece: redheadandproud.com. Desde aquí, pedimos que se haga justicia.
Entrevista a propósito de la Gala VideoFlims, la noche del cine independiente
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Septiembre 2011
Entrevista por la Gala VideoFlims, la noche del cine independiente
Historia del cine: Magical Mistery Tour
MEDIO: Revista THC
FECHA: Septiembre 2011
Magical Mistery Tour
Magical Mystery Tour
Inglaterra, 1976 / 55 min
Dirigida por THE BEATLES & BERNARD KNOWLES
A pesar de no haber tenido una buena repercusión inicial de público y prensa, la película más hilarante entre toda la filmografía de The Beatles, Magical Mystery Tour, está hecha a la altura de la beatlemanía, donde la autoconciencia del delirio se fue perdiendo cada vez, y cuya explotación cósmica se da un año más tarde con la increíblemente psicodélica Yellow Submarine. Se trata de un filme para televisión, emitido por la cadena BBC de Londres y dirigido por los mismísimos Fab Four –dicen que la mayor parte la habría comandado Paul Mc Cartney inspirado en uno de los más relevantes grupos promotores de los trips alucinógenos, The Merry Prankster-, donde la confusión de ese período muy próximo a la muerte de su manager, Brain Epstein, se hace tanto carne como evidente. Sin embargo, aún a merced de la falta de rigor narrativo o a su consecuencia, se la eleva como una de las películas de culto por antonomasia. El argumento de Magical Mystery Tour suena bastante simplón: los Beatles viajan en un autobús por una misteriosa gira surrealista donde se la pasan subiendo y bajando del vehículo sin solución de continuidad. No obstante, el hecho de ver a los muchachos de Liverpool haciendo gracias en uno de los momentos más extraños de su carrera, y cada vez más compenetrados con el uso de ácidos, resulta fabuloso. No pierdan de vista la actuación de “I Am the Walrus”, definitivamente uno de sus temas más lisérgicos y gema ilustre del doble EP homónimo. / Por Hernán Panessi
Ghostwriter de la sinopsis de Chimiboga, de Ayar B.
MEDIO: VideoFlims.com.ar
FECHA: Septiembre 2011
Cover
Chimiboga es ni más ni menos que el delirante mundo animado propuesto por Ayar B., director de Mercano: El Marciano y El Sol, donde conviven grandes y absurdos personajes, entre los que sobresalen Don Luis y sus hijos, el Conejo Bugs Buni y el Ratón Disney. Aquí, en este ChimiDVD, se recopilan todos los cortos de animación del website Chimiboga.com, más alguna que otra rareza, y con ello se propone, a su vez, divertir a todo el mundo con sus trastornadas historias. Chimiboga es, entonces, puro bizarrísmo y chistes lisérgicos. Sí, el compilado humorístico definitivo.
Columna de opinión: Nerdencias (Agosto 2011)
MEDIO: VideoFlims.com.ar
FECHA: Agosto 2011
Desmigajándonos
Desmigajándonos
Para seguir repensando el cine de género nac & pop, se barajan tres factores claves de su crecimiento y expansión: la identidad –tanto adquirida como asumida-, la dificultad –de atravesar el camino- y la necesidad –de entretener a cualquier costo-. Esta identificación pretende esclarecer, cual frequently asked questions, algunas problemáticas de uso cotidiano.
IDENTIDAD
Hace un buen tiempo, casi unos quince años, desde el filme Plaga Zombie (1997) hasta acá, que el cine de terror argentino ha estado encontrando su propia identidad. En su momento, el periodismo internacional hablaba de una entelequia en común a la que solía llamar HorrorAR. De esta forma, ya sea por prepotencia de trabajo, por emparentamiento estético e ideológico, por compartir únicos e inigualables diseños de producción o, mismo, por lo original de cada propuesta, el cine de terror en argentina –por extensión: todo el cine de género- ha pujado por su lugar en el mundo. Uno de los factores determinantes para la confección de esa identidad, fue la participación colaborativa de los profesionales implicados en cada una de las películas: directores de fotografía, guionistas, actores, cámaras, especialistas en efectos especiales, maquilladores, etcétera, intercambian proyectos en pos de hacer crecer tal escena. Aquel sistema de cofradía ha hecho del cine de género argentino, ciertamente, un ejemplo a emular. Por eso, la legitimación viene no sólo de la opinión pública –el público como juez- y las elites intelectuales sino también de los festivales del mundo, la prensa especializada y, por supuesto, desde donde se parte, los mismos trabajadores.
DIFICULTAD
Para ser claros, es menester aclarar que los principales problemas del cine de género en Argentina son: la falta de dinero y el alargamiento de los tiempos de producción. Entonces, para seguir creciendo, se necesita fundamentalmente del dinero para aumentar esos niveles de producción y, en consecuencia, los estándares de calidad. Asimismo, resulta primordial contar con tecnología de punta. Nobleza obliga aclarar que el cine de género argentino se la ha rebuscado siempre: con o sin dinero, con o sin tecnología. El imponderable es que, durante todo este tiempo, con el respaldo de cientos de cinéfilos afines pero no del grueso de público, se viene haciendo cine de calidad con poco dinero y con, también, esquemas de producción tanto innovadores como particulares. La desventaja, claro, es que se terminan realizando después de muchos años de elaboración.
NECESIDAD
A la hora de crecer se necesita, por su parte, la aceptación total y el empuje de las instituciones de financiamiento para que, de una vez por todas, el género nacional pueda salir del ghetto y tome el lugar que se merece: saciar la sed de entretenimiento popular. Reparar de alguna manera el daño que le ha hecho cierto tipo de cine a las pantallas argentinas. Volver a transformar el pensamiento de la gente para que empiece, otra vez, a ver películas de género nacionales –a sabiendas que el público usualmente va a ver cine de género pero no de acá- y que, con ello, no se sientan defraudados sino todo lo contrario. Es imprescindible hacer conocer que se está ante un cine plagado de ideas originales donde los tópicos no refieren a remakes ni a recauchutajes de filmes antiguos ni a ninguna de esas soluciones facilistas. Persiste el objetivo de: “seguir con la idea de ponerle mucha energía a la cuestión e insistir mostrándole a todo el mundo lo bueno de este tipo de producciones” (enaltecedor sic de Pablo Marini). Y, así, finalmente, revelar que ésta es mejor opción que la del cine yankee contemporáneo. Es decir, buscar el entretenimiento a raíz del cine de acción, aventuras, fantasía, comedia y terror. Sí, pero de factura argentina.
Twitter: @hernanpanessi
Historia del cine: Assassin of Youth (1937)
MEDIO: Revista THC
FECHA: Agosto 2011
Assassin of Youth
Assassin of Youth
EEUU, 1937 / 80 min
Dirigida por Elmer Clifton
Durante 1934 se creó en los Estados Unidos, bajo complicidad de los grandes estudios, un código de producción que determinaba qué podía verse en pantalla y qué no. Conocido como el Código Hays, regulado vía el MPAA (Motion Pictures Asociation of America), pretendió ser un sistema de censura auto-impuesta que violaba el estilo natural de Hollywood. De ahí toma el germen Assassin of Youth (1937), siendo esta una película educativa diseñada para advertir acerca del uso de la marihuana. Sin embargo, como casi todos los filmes dedicados a esa cuestión, significaba mostrar truculencias disfrazadas, deslizando el tratamiento de temas adultos más allá de la censura, ante la Oficina Hays. Así, entonces, en nombre de la educación, podían verse esbozos de desnudez, violencia y sordidez. De tal forma, Dwain Esper y Elmer Clifton, dos empresarios privados ajenos a los estudios, le proporcionaban al gran público lo que lo que Hollywood no podía. Assassin of Youth, en concreto, es la historia de una estudiante que se involucra con un grupo de fumadores de marihuana y comienza ni más ni menos que un cursi camino hacia la ruina. En medio, hay una cuestión melodramática con estructura de telenovela donde, lógicamente, yendo con la tanto irónica como peligrosa moral en la que fue rodada, los ñatos “malos” reciben sus merecidos y los “buenos” gratificaciones. El nivel de delirio no tiene parangón. Comienza algo aburrida pero se va poniendo buena, por eso es considerada como una obra un poco más entretenida que el promedio de exploitations marihuanos de la década del ’30 y ’40. Es adredemente tan anti-marihuana que la señalan, incluso, por encima de la heroína y las pastillas (“Es una psicópata sin esperanza”, se oye decir a algún personaje haciendo alusión a una fumadora). Otro largometraje del sub-género “reefer madness” que sacará unas buenas risas. / Hernán Panessi
Nota: "No al canon"
MEDIO: Revista Games Tribune (España), número de Septiembre 2011
FECHA: Agosto 2011
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No al canon
El consumo, la política, los comportamientos sociales, la micro y macro economía. Todo afecta de alguna u otra forma a los usuarios. Por eso, desde este espacio de reflexión, se recuerda y se toma postura acerca del caso “Canon tecnológico en Argentina” a raíz de la iniciativa del senador Miguel Ángel Pichetto, la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC) y otros organismos vetustos.
UNO
Allá por Julio del 2011, todos los trabajadores y usuarios de medios tecnológicos argentinos estábamos pendientes por lo que sucedía con el llamado “Canon Tecnológico”. La negativa era unánime. La oposición y voz cantante emergió desde las redes sociales con fuerza hercúlea. #noalcanon, se dijo. El antecedente directo nos llegaba desde España: “El Congreso de los Diputados tumbó anoche oficialmente el canon digital al votar favorablemente una proposición no de ley que insta al Gobierno a la supresión del polémico gravamen sobre soportes y equipos susceptibles de almacenar y copiar archivos sujetos a derechos de autor. La proposición, presentada por el Grupo Popular, fue respaldada por todos los grupos (incluido el socialista) con 331 votos a favor y dos abstenciones”, decían. El replanteo de la industria en declive a nuestra sociedad es una reverenda estupidez aquí, en la Madre Patria o en la China. Mal que le pese a algunos, la cultura de consumo ha variado indefectiblemente. Que el usuario pague los platos rotos es de una hipocresía inmensa. ¡Hola Metallica!, ¿qué tal? Somos nosotros, ¿se acuerdan?, los que bajamos sus MP3, sí, pero también los que compramos sus discos, así que ojito con molestarnos.
DOS
El argumento del NO al Canon digital es absolutamente simple. Todos los antecedentes en su implementación –la mencionada tribulación española- no sirvieron, han generado corrupción y, por sobre todo, no ha favorecido ni a la cultura ni a los músicos. Sólo, y esto no es de asombrar, a un pequeño grupo sospechado por corrupción que –según tengo entendido- están tras las rejas. Ahora, ¿por qué han creído que en Argentina la cosa sería diferente? ¿Qué llevó a pensar que un “impuesto a los usuarios” podría solucionar la crisis de la industria? ¿No es, acaso, justamente, el usuario el principal sustento de toda actividad comercial? ¿El penalizar la descarga de un MP3 o, mismo, de un videojuego llevaría a la desaparición total de la piratería? ¿Realmente lo creyeron? En el website de NoAlCanon.org hay una frase que vale la pena mencionar: “El Canon digital es un cáncer para el arte, la cultura y la sociedad, una sanguijuela que quiere vivir parasitariamente de la sangre de la mayoría, pero que como todo parásito no aporta nada, sólo perjudica”.
TRES
La tematización de algo que sucedió en Julio, acá, en la columna de Septiembre, tiene una razón de ser: sigue siendo un tema de actualidad. Si bien fue suspendido el tratamiento del proyecto de ley conocido como canon digital, la cuestión sigue latente en la agenda setting. Recordémosle a la gente, y ¿por qué no? al senador Miguel Ángel Pichetto, que suspender (según la RAE: Detener o diferir por algún tiempo una acción u obra) no es rechazar (según la RAE: No aceptación, no omisión o resistencia a algo). Por eso, que no se “detenga por un tiempo” –dicen por ahí que se volverá a tratar después de las elecciones generales de Octubre- y que, en verdad, no se acepte. Cristina, querida, el pueblo nerdo-geek-gamer confía en vos. No nos podés fallar en esta. Por ello, ahora sí, digámosle todos juntos: ¡No al canon!
Hernán Panessi
Corresponsal GTM
Sudamérica (BBAA)
@HernanPanessi
Nota sobre El Hobbit
MEDIO: Revista Irrompibles Nº3
FECHA: Agosto 2011
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Mañana, pasado... en 2013, llega El Hobbit
El duelo entre la ficción y las películas es algo apasionante. Lo que nos lleva indefectiblemente a combinar lo mejor de los dos mundos, ponderar y sacar chapa. Más cuando estamos hablando de cine sobre libros... como el caso de El Hobbit. Y acá, es probable, como en aquel chiste de las cabras que comen negativos de película, no podrán decir me gustó más el libro que el filme.
Por Hernán Panessi
UNO
En el año 1976, a la tierna edad de quince años, Peter Jackson sacaba lustre de cineasta truculento –más tarde confirmado por Mal Gusto (1987), Meet the Feebles (1989) y Braindead (1992)- con The Valley (1976), un corto fanmade rodado en Super 8 con influencias de Ray Harryhausen. Apenas un año después, en 1977, se estrenaba en la famosa NBC la inicial versión fílmica y animada de El Hobbit (cuya primera edición en papel fue publicada en 1937). Treinta y cuatro años más tarde (sí, ¡34!) después de aquella experiencia, la más cara de la historia en materia de películas animadas hechas en televisión, en el año 2010, y después de miles de histeriqueos, Peter Jackson y El Hobbit, El Hobbit y Peter Jackson, se juntaron merecidamente en un proyecto en común. Tuvieron que pasar, por un lado, millones de libros vendidos y editados a lo largo de todo el mundo, cientos de juegos de rol, un exitoso juego de PC –El Hobbit (1982), producido por Manga Software y distribuido por Melbourne House-, otros tantos games plataformeros (con y sin licencia), una adaptación radiofónica y una novela gráfica (exquisita reedición de Norma Editorial circa 2001), entre varias cosas más. Y por otro, la ascensión de un meganerd al olimpo cinematográfico mundial –cuya bisagra fue esa gran película llamada Criaturas Celestiales (1994)-, la obtención de premios y nominaciones, la trilogía de El Señor de los Anillos, muchos premios y nominaciones más, King Kong, un dueto con Steven Spielberg –en la próxima a estrenarse Las Aventuras de Tintin (2011)- y, sí, hasta llegar, por fin, es que el matrimonio no es completo si no es de a dos, a la dirección de El Hobbit: Un viaje inesperado (2012) y El Hobbit: Partida y regreso (2013).
DOS
Se sabe: Peter Jackson y El Hobbit nacieron para estar juntos, para ser uno. Y no es por lo facilista de buscarle relación en su origen geográfico –definitivamente Nueva Zelanda es Tierra Media-, sino en el devenir de las cuestiones. ¿Qué otro podría dirigir El Hobbit de no ser Sir Peter Robert? ¿Por qué estuvo tanto tiempo parado en acciones previas a la realización hasta que este (ex) gordito barbudo agarró el timón? ¿De no ser Jackson, quién podría encarnar la épica medieval con tanta sangre, corazón y fantasía? Guillermo Del Toro estaba bien –de ahí el tire y afloje de años, “que voy yo, que vas vos”, “que la rodamos en Oceanía, que no”, “que se congela, que se filma”, aunque muchas de estas cuestiones tenían que ver más con los estudios que con estas bestias bienintencionadas-; y, quien, de hecho, también fue parte del guión –junto con Philippa Boyens, Fran Walsh e irremediablemente J.R.R. Tolkien- y rumoreado para dirigir, al igual que el oriundo de Pukerua Bay, la película basada en el videojuego Halo (aún sin fecha tentativa), pero ese es otro cantar...
TRES
La historia de El Hobbit precede a la trilogía de El Señor de los Anillos y cuyo protagonismo recae en Bilbo Baggins, tío de Frodo, que será interpretado por Martín Freeman (papel ofrecido además a, entre otros, Daniel Radclife y Shia LaBeouf), quien apareció previamente en esa gran comedia buddymovie que es Hot Fuzz (2007), que contó –mirá vos- con un cameo del mismísimo Peter Jackson como “Santa Claus”. Además, en el cast oficial de El Hobbit –muchos repiten personaje de la Saga LOTR- figuran Hugo Weaving, Evangeline Lilly –conocida por su papel de Kate Ausen en Lost-, Cate Blanchett, Christopher Lee, Orlando Bloom –pese a que su personaje, Legolas, no aparece en el libro-, Ian McKellen y varios más. Si viviera, la viperina Louella “he-visto-lo-que-has-hecho” Parsons se haría un festín con tanto nombre y danza de stop & eject & play en pre-producción, no hay dudas.
CUATRO
Poco se sabe realmente del guión de este binomio fantástico –de fantasía y factura, claro-. Dicen que la primer parte tratará sobre el argumento del libro en sí y la segunda sobre los acontecimientos que tendrían lugar en los sesenta años que transcurren entre el final de El Hobbit y el principio de El Señor de los Anillos. Entonces, a partir de aquí, la pasividad como espectadores nos invadirá. No quedará otra que resignarse a esperar hasta el 01 enero del 2013 (allá confirmada en el Entertainment Weekly para diciembre 2012, acá en Cines Argentinos para poco más tarde). De manera que, mientras tanto, si es que las profecías mayas le pifian, lo que podemos hacer es matar el tiempo con las ediciones en Blu-Ray de El Señor de los Anillos o exigir en foros roleros y afines que hagan, también, una versión para cines de El Silmarillion a estrenarse, ahora sí, en la Tercera Edad del Sol. Y a esta altura, qué lejos quedó el 1976-1977. Ni qué hablar el comienzo de todo: 1937. O, más bien, falta muchísimo para 2941.
Entrevista a Yago Blanco, director de Güelcom (2011)
MEDIO: Revista Haciendo Cine
FECHA: Agosto 2011
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Bienvenido, bienvenido amor
El irse a probar suerte a otro lugar, los amigos que se quedan, los amores que se van, la soledad, los reencuentros... estos tópicos, y algunos más, son los que maneja el director Yago Blanco con Güelcom, su segunda película. Quien debutara en el año 2001 con un filme independiente, Los Domingos son para Dormir, ahora encara su primer largo comercial protagonizado por Mariano Martínez, Eugenia Tobal, Maju Lozano, Peto Menahem, Gustavo Garzón y elenco. Por Hernán Panessi
En la tradición de comedias románticas norteamericanas, aunque según cuenta su propio autor, inspirada más en las europeas, Güelcom resulta un filme navegante entre los ecos de una relación distanciada y las decisiones tomadas para encarar un futuro supuestamente mejor. Aprovechando el estreno comercial, en lo que será la vuelta a la pantalla grande de Mariano Martínez desde Peligrosa Obsesión, entrevistamos a su director, Yago Blanco, y esto fue lo que nos dijo.
Desde el 2006 que venís trabajando en esta película, ¿cómo fue ese devenir? ¿Qué mutó en el proyecto desde ese momento al producto final?
Uf… Si me mostrabas la película como está hoy, terminada, hace un año y medio, y me decías que esa era la película que yo iba a hacer, te decía que estabas loco. Nunca dejó de ser la película que soñé, pero la sumatoria de elementos y decisiones tomadas, tanto estéticas como de producción, fueron haciendo que la película fuese mutando. Una preocupación que tenía desde el principio era no hacer una película “pretenciosa”, sino contar una historia atractiva, emotiva, y con sus complejidades narrativas. Es una película de género, apuntada hacia las comedias de género más europeas, que escapan un poco al cliché típico americano. Después, algunos cambios en el casting hicieron que la película creciera en expectativas. Y que eso ayudara en algunos procesos de producción y de comercialización de la película.
¿Cómo fue la elección de ese cast? ¿Influyó en las decisiones el hecho de tu cercanía con el mundo de la televisión?
La verdad es que el hecho de que trabaje en televisión no influyó en lo más mínimo. Es más, excepto a Ana Yovino y a Peto Menahem, no conocía a ninguno de los actores antes de convocarlos. La elección se fue dando a partir de lo que buscaba o pensaba que era necesario para cada personaje. Por ejemplo, a Eugenia Tobal la ví en la película Yo soy Sola y me pareció que tenía una capacidad interpretativa y una presencia que se acercaba mucho a lo que yo había imaginado para el personaje de Ana.
Exceptuando Mariano y Eugenia, que son actores principalmente conocidos por sus trabajos en la TV, la gran mayoría del cast no se caracteriza por una gran trayectoria televisiva.
Más allá de los actores en sí, ¿crees que la propuesta estética y narrativa tiene una cuestión telenovelesca?
No. Es más, busqué a conciencia salir del costumbrismo que tienen en los últimos años, tanto las tiras como las telenovelas en la TV argentina. Por otro lado, la propuesta narrativa de flashbacks, de un narrador presente en un lugar indeterminado, de un decálogo narrado en off, de la utilización de carteles para marcar puntos de giro en la historia, no me parecen muy telenovelescos que digamos.
¿Cómo encaraste el diseño de producción con tantos personajes?
Fue bastante complicado, ya que a la cantidad de personajes se sumaba que la mayoría de los actores estaban haciendo otras actividades, lo que hacía que organizar cada jornada, y especialmente las escenas en las que están todos o casi todos los personajes presentes, no fuese nada fácil. Por suerte, el asistente de dirección, Dieguillo Fernández, armó un plan muy estudiado, con muchas variables para cualquier imprevisto. También fue fundamental que Mariano Martínez fuese el único que estaba con una disponibilidad del 100%, ya que siendo él protagonista, su presencia era muy alta en casi todo el rodaje.
Estrictamente en la historia, ¿por qué abordaste la problemática del éxodo? ¿Fue la excusa para el reencuentro amoroso o hubo una intención de subtexto al imaginario post-2001?
Empecé a imaginarla justamente en esa época, cuando muchos amigos y seres queridos se iban a vivir afuera enojados con el país y dejando entrever que los que nos quedábamos éramos medio boludos. Se iban a Europa, más que nada a España, a trabajar de cosas que acá no se les hubiese cruzado por la cabeza. Eso hizo que me enojara mucho esa actitud. Así que las primeras versiones del guión eran más ácidas y menos amigables para con los que se iban. Con el tiempo, ese enojo se fue apaciguando y fui entendiendo que era una decisión. Con el paso del tiempo, el tema se volvía un poco demodé, por eso lo suavicé un poco y apuntalé más la historia de ellos dos -N. de redacción: M. Martínez y E. Tobal-, los protagonistas.
¿Quién es esa chica? Silvia Jofre Iacopetti
MEDIO: Revista Haciendo Cine
FECHA: Agosto 2011
Versión impresa
¿Quién es esa chica? | Silvia Jofre Iacopetti
El concepto de ¿Quién es esa chica? utilizado para este mes tiene una razón de ser. La conocíamos de otra manera y desapareció como tal. Volvió por la puerta grande y ahora la homenajeamos merecidamente. Silvia Jofre Iacopetti, del destape criollo a la Serie A en un abrir y cerrar de castings. Por Hernán Panessi
Si analizamos la teoría propuesta por el húngaro Frigyes Karinthy, la de los Seis Grados de Separación, ¿la conocen?, donde se intenta probar que cualquier persona en la Tierra puede estar conectada a otra a través de conocidos, podemos chequear que efectivamente funciona y lo hace con creces. Observen lo siguiente: En el año 1989, el director Pedro Almodóvar se encontraba estrenando su octava película, ¡Átame!, protagonizada por Antonio Banderas y la musa Victoria Abril. Mientras tanto, en Argentina, Carlos Galettini estaba haciendo lo suyo con Los Exterminators y Bañeros II: La Playa Loca. Para proseguir, hagamos hincapié en esta última película: estaba protagonizada por Emilio Disi, Guillermo Francella y contaba con música de la all-female band de la época, Las Primas, ¿se acuerdan? Por ese entonces, estas bombas sexys eran sensación con su disco “Imbatibles”, del mismo año, hecho en colaboración con Ricky Maravilla, y rompían todo con su hit “¡Saca la mano, Antonio!”. Okay, ¿entonces? ¿Sincronicidad de Carl Gustav Jung? ¿Coincidencia parapsicológica? Karinthy, querido, tenías razón. Doce años después, Almodóvar filma La piel que habito, su última película, adaptación de la novela Tarántula (de Thierry Jonquet, 1995), y una de las actrices del elenco es, sí, una de Las Primas.
Estamos hablando, por supuesto, de Silvia Jofre Iacopetti, debutante en televisión de la mano de Carlitos Balá en El Show de Carlitos Balá y otrora vocalista de Los Ángeles de Smith, quien apenas un año después de su apogeo como cantante –1990- se enamorara de un español y se mudara para esos pagos. Más específicamente a Madrid, ciudad a la que Almodóvar tomó por asalto luego de abandonar su Calzada de Calatrava natal. Allí modificó sus hábitos y se hizo pintora –quienes conocen del tercer arte dicen que está muy bien. Acá expuso en el año 2005 en la Galería Los Coleccionistas-. Tiempo después retomaría la actuación haciendo cosas, sobre todo, para la televisión –más una participación en la película No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizo- continuando, igual, con su nueva actividad: la pintura.
Decir que Jofre Iacopetti, entonces, es una Nueva Chica Almodóvar es un tanto exagerado –aunque, ojo, se rumorea por ahí que Pedro la convocará para su próxima película, Mina, anunciada para el 2012-, sin embargo hay algo que es cierto: la eligió para compartir escena con Antonio Banderas y completar cartel con Elena Anaya y Marisa Paredes. “Sinceramente, fue una de las mejores experiencias de mi vida”, ha dicho en una entrevista reciente. La historia del cómo lo hizo en una línea: “He intentado, después de varios castings, conseguir un pequeño personaje en su película y, luego de algunas figuraciones especiales, me incluyó”. Fin de la cuestión. ¿Cuánto darían miles de actrices por aparecer apenas una milésima de segundo en una película del manchego? Esta bomba de los 80s, nobleza obliga aclararlo: con belleza intacta –Google es gratis, amigos, ¡compruébenlo!-, lo logró. Los memoriosos, nostálgicos y onanistas vintage, de parabienes. Los más jovencitos, mozos y purretes fisgones... preparen, apunten, ¡fuego! Porque donde Almodóvar pone el ojo, pone la bala.
Review del juego Assassin’s Creed: Brotherhood
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Agosto 2011
Review
Assassin’s Creed: Brotherhood
USA, 2011
FABRICANTE Ubisoft
FORMATO PC
STATUS en venta
PRECIO $99,90
RESULTA QUE Ezio Auditore da Firenze, un joven noble de origen italiano, en su afán por librar Roma de los corruptos templarios sedientos de poder, enfrentará a algunas de las familias más poderosas de Florencia. Por su parte, ya convertido en todo un Maestro Assassin, intentará vengar la muerte de su tío, Mario Auditore, y recuperar, además, La Manzana del Eden, fuente del poder absoluto.
¿QUÉ ONDA? De movida, ya el Assassin’s Creed era de por sí un juegazo descomunal. Ahora, con Assassin’s Creed: Brothehood, la apuesta se duplica dado que continúa con el mismo y espectacular despliegue visual del primero –incluso está mucho más pulido- pero, a ello, se le agregan suculentos mapas, nuevos personajes y un novedoso modo multijugador. Amerita señalar que es éste uno de los mejores juegos del año y que ya se está preparando una merecida continuación: el Assassin’s Creed: Reveletions.
¿QUÉ APRENDÍ CON ESTE VIDEOJUEGO? Nicolás Maquiavelo + Bartolomeo d’Alviano eran unos patas; los Borgia + Luis XII, unos tremendos garcas.
- Hernán Panessi
JUGALO SI TE GUSTÓ... Legacy of Kain: Soul Raven de PlayStation One.
La-Cosa-Matic: Piña va, piña viene. Gracias por la magia.
Review del libro Batu 1, de Tute
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Agosto 2011
Review
Batu 1
Argentina, 2009
AUTOR Tute
EDITA Editorial Sudamericana
PÁGINAS 96
PRECIO $24
STATUS en venta
Resulta que Batu es un infante curioso que, junto con su perrito azul Tútum y su anteojudo amigo Boris, emprende juegos imaginativos y se preocupa cuando no hay a qué jugar.
¿Qué onda? Todas las tiras que contiene este volumen fueron publicadas originalmente en la sección espectáculos del Diario La Nación, y era obvio su paso al libro por ser de lo mejor del humor gráfico argentino. Batu 1, primer tomito de la tira, muestra el onírico mundo de la niñez, y cómo su protagonista y cia. la viven de manera entre inocente e inteligente. El libro hace que nos encontremos con ciertas partes sensibles de nuestro pasado generando una hermosa melancolía. La historia de Batu y su viaje en globo en busca de su abuela no tiene desperdicio.
¿Qué aprendí con este libro? La niñez es lejos, la mejor etapa de la vida.
- Hernán Panessi
LEELO SI TE GUSTÓ... Rugrats, Mafalda u otras historietas de Tute.
La-Cosa-Matic: Pintado al óleo; Be Cool, Rolo.
Nota de Quiero Matar a mi Jefe (Horrible Bosses, 2011)
MEDIO: Revista La Cosa
FECHA: Agosto 2011
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Todos, en algún momento de la vida, hemos querido matar a “ese” que resulta que ser nuestro jefe. Nos choca cómo nos pide las cosas, cómo llega a la hora que quiere y se va temprano, cómo nos obliga a hacer cosas en las que no creemos, etc. Por ello, ya que se estrena Quiero Matar a mi Jefe, le pedimos a Hernán Panessi que preste atención a cómo lo hacen Bateman, Sudeikis y Day para, algún día, de ser necesario, ponerlo en práctica.
Seguro, y es que resulta más realidad fáctica que cliché popular, una y otra vez golpea en la mente de los trabajadores la idea loca de matar a sus jefe después de una tensa jornada laboral. Claro, esto tiene sus exageraciones y es posible que se trate, nomás, de una fantasía de disposición irrealizable y otrora deseo perverso del castigado. Aunque, por supuesto, existen excepciones, donde la proyección mental puede hacerse verdaderamente carne, como en Quiero Matar a mi Jefe (Horrible Bosses, 2011). Para esta comedia (¿cómo tratar esta problemática desde otro género?), la Warner Bros. puso a un director tan versátil que resultó capaz de, por un lado, elevar hasta el cielo la figura del nerd –The King of Kong: A Fistful of Quarters (2007)-. Por otro, de explorar la economía desde puntos de vista poco tradicionales –Freakonomics (2010)-. Y en medio, obvio, de dirigir una película en la que sacara chapa de yo-también-puedo-con-las-comedias-convencionales: Como en casa en ningún sitio (Four Christmases, 2008). Así, Seth Green, realizador en cuestión, es quien, ahora, con Quiero Matar..., expone a tres jefes detestables ante la idea, siempre proletariada, de: ¿y si diseñamos un plan para acabar con ellos de una maldita vez por todas?
Jennifer Aniston, Kevin Spacey y Colin Farrell encararán a los mandamás acosadores –en psicología laboral le dicen mobbing, mirá vos-. Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day serán los empleados –las víctimas de la hostilidad, digamos-. Aquí, con un par de tragos mediante, en connivencia del segundo terceto, surgirá una nueva entidad: la del confabulador. Un ex convicto y buscavidas, personificado por Jamie Foxx, será el que diseñe el mismísimo plan de asesinato –de factura hitchcockiana- que no podrá fallar. O, tal vez, si la cosa no se cumple, suceda todo lo contrario.
La trama, de por sí sola, significa una bocanada de aire fresco ante la explotación de la Nueva Comedia Americana –de Judd Apatow a Greg Mottola, pasando por Nicholas Stoller y Todd Phillips- y su miedo al planeta adulto. Acá, la problemática impuesta tiene más que ver con una norma madura –en efecto: el trabajo asalariado y sus relaciones inevitables-. En consecuencia, su público objetivo significará no tanto el adolescentes más sí el experimentado. La cuestión, entonces, está en si podrán efectivamente cumplir su cometido o serán, a fin de cuentas, otros de los tantos soñadores de aquel impulso refrenado de mandar bien a cagar al patrón. Por las dudas, vamos a verla.
Tres “bosses” para enviar a despanzurrar apenas nos liquiden el aguinaldo
Infumables que generan, vía el contrato de trabajo, una dependencia despreciable. Por eso, le rendimos tributo a esos cabecillas mandones-gritones-soretones de la cultura pop. Ya nos estamos arrepintiendo de la botonada...
1. J. Jonah Jameson de Spider-Man (cómics, serie animada y películas)
Desde The Amazing Spider-Man #1, el propietario y director del Daily Bugle rara vez deja de gritarle a sus empleados y, por supuesto, Peter Parker no será la excepción.
2. Miss Daisy (Jessica Tandy) de Paseando a Miss Daisy (Driving Miss Daisy, 1989)
Esta viudita, prejuicios sociales y raciales mediante, carga contra todo y todos. Ejemplo nefasto de racismo pasivo –¡pobre Hoke Colburn!- devenido amistad entre colores.
3. Miranda Prestly (Meryl Streep) de El Diablo Viste a la Moda (The Devil Wears Prada, 2006)
Fría como un témpano, respetada por el mundo fashionista, la editora de la revista Runway vuelve mona a su asistente Andy Sachs (Anne Hataway) porque así le place.
Crímenes filiatorios: Liquidame a la Tía Marta
Películas en las que alguien, por alguna razón en particular, mata a una persona cercana a él.
Filme: Tira a Mamá del Tren (Throw Momma from the Train, 1987)
Víctima: Mamá, Momma (Anne Ramsey)
Excusa: Es opresora e hincha huevos.
Filme: A Quemarropa (At Close Range, 1986)
Víctima: Papá, Brad Whitewood Sr. (Christopher Walken)
Excusa: Es un sorete mal cagado.
Filme: Henry: Retrato de un Asesino (Henry: Portrait of a Serial Killer, 1986)
Víctima: Hermano, Otis (Tom Towles)
Excusa: Es violento y degenerado.
Ghostwriter carátula de Del Triple 6 para VideoFlims
MEDIO: VideoFlims.com.ar
FECHA: Agosto 2011
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Lo que usted tiene entre sus manos es un compilado de cortometrajes con lo mejor y más selecto de la productora nacional Del Triple 6, conformada por docentes y egresados del Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda (IDAC), cuna de enormes cineastas de trascendencia mundial. Un séptuple programa, a la vieja y querida alternative cinema de los grindhouse neoyorquinos, nacido en las entrañas de la cinefilia del sur, teniendo la particularidad de que todas comparten profesionales y, también, locación: el caserón Del Triple 6, ubicado en el barrio de La Boca.
Aquí, en esta fina curaduría, abocada siempre al “cine de género”, en especial al fantástico y suspenso, filmados todos en Súper VHS y Mini DV, encontraremos –entre otros- el corto Cambios (2004), dirigido por Marcelo Gil, trabajo seleccionado para concursar del BARS 2004, en el que una ucronía modifica el quehacer cotidiano hasta el punto de no encontrarle jamás una salida. Asimismo podremos ver Diarios (2007), un policial noir de acuses y traiciones, dirigido por el binomio Ignacio Suárez Rubio y Mariano Borgognone, distinguido en el 8vo Festival Internacional de Escuelas de Cine (Montevideo, Uruguay). Además, estará disponible El Último Trabajo (2010), de Mariano Castaño, un policial de tintes fantásticos estrenado en el BARS 2010. Por su parte, En Nuestro Tiempo (2005), otro de los filmes a disfrutar, partícipe del FEISAL 2005, es un cortometraje de ciencia ficción que plantea una historia contrafactual donde el legado para el mañana resulta –siempre- fundamental. Hecho para el Concurso Videominuto de Metrovías, Victimas (2002), dirigido por Marcelo Gil, incursiona en el sub-género de vampiros siendo tanto conciso como efectivo. Llegando al final, nos regocijaremos con Yohreya (2003), opus de Néstor Fonte que participó de la Semana del Cine Joven INCAA 2007, del Festival Internacional de Cine de la Cinemateca Uruguaya de 2006 y, en el mismo año, del FEISAL, acerca de una mujer con unos traumas particulares, quien –para librarse- tomará la peor de las decisiones o, tal vez, acaso, la mejor. Por su parte, de este compilado saldrá a luz un corto inédito, I Love (2005), de Néstor Fonte, una oda al cyberpunk en la que habrá organismos superiores –vinculados a lo tecnológico- que controlarán cada centímetro del devenir.
Lo dicho: esta es una oportunidad inmejorable para ver, gozar y disfrutar de una buena parte de la producción “de género” hecha completamente en factura independiente, nacional y, sobre todo, popular.