Reseña de Goretech: Bienvenidos al Planeta Hijo de Puta en Efecto Kuleshov

Escribí sobre Goretech -la mejor película del mundo- en el #2 de Efecto Kuleshov. El scan, acá y acá.

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Odisea (subnormal) en el espacio

Texto de Hernán Panessi

La experiencia es novedosa: cualquier idea previa que uno tenga más o menos elaborada para con el “cine nacional” se ve destruida y atomizada en cien mil pedazos al conocer de Goretech: Bienvenidos al Planeta Hijo de Puta, la cinta más irresponsable y provocadora de los últimos tiempos.

A veces, cabe preguntarse lo siguiente: ¿qué pretendemos como espectadores al ver una película? Y a esta altura del partido, con sobreabundancia de información, artistas de todos los colores, multiplicidad de opciones, teorías de aquí y allá, es menester el factor entretenimiento. Huyendo de cualquier convencionalidad y en yunta con las formas de narrar más descaradas que ha dado el cine mundial, la siempre polémica productora Gorevision, se despacha con –atención el nombre- Goretech: Bienvenidos al Planeta Hijo de Puta, el film más marginal y entretenido que ha vomitado la cultura independiente argentina.
Manteniéndose siempre en la primera línea de fuego del underground criollo (a saber: en Sadomaster y, su secuela, Sadomaster: Locura General, abundan las pijas y la ruptura de la moral puritana, en Un Cazador de Zombies dicen presente los degeneramientos más carnales, con Holocausto Cannabis aparece el primer título con “cannabis” en la historia del cine nacional y, así, se suscribe un tendal de camorrerismo ad eternum), los Gorevision, la productora más escandalosa de la truculencia nac & pop (que, hoy, tiene una buena variedad de exponentes –de FARSA Producciones a Sarna Cine, de Paura Flics a MutaZion, et al.-), venerados en disímiles lugares del mundo como Estados Unidos, Alemania o Japón a razón de la explotación ultragore y sus ediciones en DVD, llevan adelante una historia de ciencia ficción que horrorizaría, sin lugar a dudas, hasta a un iconoclasta como John Waters. (Sí, a ese de Pink Flamingos o Female Trouble o Desperate Living, el mismo que dijo: “Enseñé mi película a unos asesinos en la cárcel y su reacción fue: estás mal de la cabeza”, aquel que fuera capaz de filmar un plano secuencia de un travesti gordo & glam comiendo la caca de su pequeño perrito. Y de quien, los Gorevision, además de a Albert Pyun, Sergio Corbucci, Andreas Schnaas, Lloyd Kaufman y Walter Hill, entre otros, tomarían como influencia.)
En rigor, Goretech cuenta la historia de una expedición al -¡ajám!- Planeta Hijo de Puta. Después de una traición seguida de impericia por parte de la tripulación original del viaje, una seguidilla de acontecimientos desdoblan lo que era, en principio, un notable avance para la humanidad, deviniendo en la catástrofe más grande que el destino (o el hombre) ha generado: la desaparición de todas las mujeres del universo. Asimismo, entonces, la Tierra sucumbirá ante el poder del siniestro humanoide Dr. Hell y lo que antes era paz y progreso, ahora será muerte y miseria. Para hacerle frente a semejante amenaza, un obeso definitivamente inepto, Han Sordo, y su maestro, Capitán Salas, un ninja ancestral y cascarrabias, serán los responsables de detener el Apocalipsis final.
Aquí, La Guerra de las Galaxias, por ejemplo, de quien hereda (y corrompe) estructura, no tiene nada que hacer a su lado. Goretech, que se postula a sí misma, en el súmmum del patoterismo, como “la mejor película de la historia”, y que mama influencias de todo tipo de expresiones –desde videojuegos ochentosos, música ídem, la comedia slapstick, hasta el cine de culto, psicotrónico y psiconáutico-, se convierte en un producto único en su especie, inenarrable. Donde sólo es posible <> a través de los sentidos, de su visionado en plan fumón, de prestarse a una comedia atípica, diferente a esa forma de ver las cosas en las que, como todo lo que es incomparable, por tal, se distingue, se corta solo, llama la atención.
Así, sujeto a una lógica tan pasional como delirante (el sprint final, con ese montaje de doble batalla, no puede ser tan <> en el mejor de los sentidos), deconstruye –apelando a las formas más provocativas de acción: felaciones homosexuales, “referencias chistosas” a instancias históricas delicadas, amores casquivanos, violaciones y triperío- un sinfín de convenciones a las que la cinematografía, sin arriesgarse por entretener al margen culpas, y lejos de vestiduras –a la sazón- culposas, se adhiere naturalmente y pocas veces se juega con algo tan distinto.
Por eso, para cualquier estándar preestablecido, vetusto, antiguo y polvoriento, Goretech puede significar la peor de las porquerías, el cachivache más curioso del cine contemporáneo. Un producto de la baja cultura, el amateurismo o, bien, un largometraje falto de pretensiones artísticas serias. (Nada más errado a todo ello, por lo demás.) Sin embargo, esa cuestión representacional, aquella que exige al espectador relajarse y dejarse llevar por el caos, será fundamental a la hora de ver esta historia. Siendo un film rebelde, donde desde el minuto 0 demanda ir siempre con pie de plomo, donde todas las actuaciones polémicas y sus efectos especiales low-fi (esa parodia al Némesis de Resident Evil, ese castillo entre oscurantista y medieval, ¡ese derrumbe!) terminan siendo un postulado poderoso, un manifiesto ante la vida: porque, claro, acá nada más importa, sólo las historias, ir hacia delante, entretener.
El mayor requerimiento será, pues, bajar la guardia, estimularse (la elección de con qué nunca fue tan libre) para que este convoy antisistémico termine por avivarnos que, dado el caso, la inmersión a las profundidades puede venir desde el arte, por supuesto, pero mucho más si éste es genuino; como el de Germán Magariños, el director de esta obra, y el de toda su trouppe de provocadores full time. Para certificar tamaña expresión, Goretech terminó llevándose el “Premio del Público”, el más alto, el que los directores buscan por una cuestión de empatía con su gente, a la “Mejor Película Iberoamericana” del Buenos Aires Rojo Sangre 2012, uno de los festivales de cine fantástico más importantes de Latinoamérica, el lugar donde hacen pie este tipo de productos. Y, sí, dadas las circunstancias: entendieron todo.

Nota: El Último Exorcismo parte 2

Escribí sobre El Último Exorcismo parte 2 en el número 137 de la Revista La Cosa (abril 2013). La versión impresa está acá y acá.

La religión y el misticismo invadieron el mundo del entretenimiento. Libros, películas, visitas ilustres, discos, revistas, párrocos, curas, guita. El oscurantismo, las sectas y los exorcismos están latentes en nuestra sociedad. En ese contexto, aparece la secuela de El Último Exorcismo y es buen momento para que Hernán Panessi nos empape de ciencia, religión y esoterismo en la cultura pop.

Para la Iglesia Católica los exorcismos son temas del pasado. Un día dijeron: ya no más y todos a otra cosa. Sí: todavía se puede creer en Jesús, María y José, pero no en posesiones. “Cartel de freaks, familia de impostores. Tu cruz, sin luz, no aguanta la corona. Mentiste bien, robaste fe. Tu club estalla y desmorona”, acusan los Babasónicos en “Demonomanía”. Mientras tanto, en el programa de TV conducido por Fantino, el cura luterano Manuel Acuña habla con vehemencia sobre el libro Los Romanos e inmediatamente alguien lanza un chiste de culos. Así, el exorcismo se ha convertido en un tema con diversos e improbables tratamientos. ¿Qué conlleva estar poseído? La obra “Summa Daemónica”, de José Antonio Fortea, lo aclara: “Estar bajo dominios de agentes externos, generalmente llevados por uno o más demonios”. Desde el punto de vista médico, se lo considera como un trastorno disociativo de la histeria, denominado “demoniopatía” o “demoniomanía”.
Entonces el cine, órgano cultural siempre dispuesto a reinterpretar y retroalimentar los temas de la sociedad y sus coyunturas, se ocupó arduamente de los exorcismos. Tuvo puntos altos en Estigma (Stigmata, 1999), con una posesión espiritual no demoníaca de una chica urbana. (“Es la segunda parte que El Exorcista se hubiera merecido”, escribía Mariano González Achi en el número 48 de la Revista La Cosa.) También con El Ente (The Entity, 1982), controversial film donde un espíritu violaba a una mujer. Y en Rec 2 (2009), donde una infección viral se convierte en posesión demoníaca. Sin embargo, como es sabido, sería El Exorcista (The Exorcist, 1973) la película que llevaría a la cultura popular un tema de márgenes. Y lo haría para siempre.
Ahora, a 40 años de aquel paradigma que significó la película de William Friedkin basada en el libro de William Peter Blatty, se estrena El Último Exorcismo – Parte 2 (The Last Exorcism Part II, 2013), secuela del film de Daniel Stamm, con producción de Eli Roth y un presupuesto de 5 millones de dólares. ¿Cómo es posible que exista una parte 2 de un último exorcismo?
En el mundo espiritual, al exorcismo se lo acepta por lo que es. Es decir, se lo enfrenta. De manera que hay una disposición a tal acontecimiento. Por eso, se dice que las personas religiosas están cerca de Dios. Y en consecuencia del Demonio. Quitarles el Diablo es una prueba de fe. (Revisar: El Exorcismo de Emily Rose –The Exorcism of Emily Rose, 2005-, icónica sobre este tópico. Leer: “Mano a mano con el diablo. Crónicas de un cura exorcista”, de Carlos Alberto Mancuso, con casos locales.) Como ocurre en la primera, El Último Exorcismo (The Last Exorcism, 2010), en la que un cura desenmascara falsos exorcizados, hasta que se topa con uno real. Y desde ahí se dispara otro concepto, que tiene que ver con la forma más que con el fondo: el “found footage”.
El “metraje encontrado” o “found footage” –ver recuadro: “El terror encontrado”- es un género cinematográfico donde uno o más personajes involucrados actúan delante o por fuera de la cámara. A la sazón: el éxito de El Último Exorcismo se le adjudica a esta cuestión vertiginosa y realista del “metraje encontrado”. La segunda –que se estrenó en Estados Unidos y no le fue tan bien como a su antecesora- no continúa esta expresión vanguardista de “parecer real”. De hecho, el público norteamericano criticó esa ausencia. En El Último Exorcismo - Parte 2, la protagonista intenta reconstruir su vida luego de los eventos presenciados en la primera película. Regresan las fuerzas malignas haciéndolo, según parece, de forma aún más terrible. Y con las sentencias, surgen dudas. Según la Real Academia Española, “último” es “lo final, lo definitivo”. Por eso, como a la Iglesia Católica, siempre nos quedará la duda: ¿será éste el verdadero y último exorcismo?

El terror encontrado
En muchas películas de “found footage”, la presentación dispara una advertencia: la cinta fue encontrada por tal entidad o es usada como material artístico e histórico. Aquí, la acción es vista en primera persona. El cine de terror lo hizo carne comenzando con Holocausto Caníbal (Cannibal Holocaust, 1979), siguiendo con El Proyecto Blair Witch (The Blair Witch Project, 1999) y explotando con Monstruo (Cloverfield, 2008). Algunos conceptos de post-cine se aferran al “found footage” e incluso, en nuestro país, hay un libro dedicado al tema: “Cine encontrado ¿Qué es y adónde va el found footage?”, de Leandro Listorti y Diego Trerotola. La primera parte de El Último Exorcista legó este género.

Exploitaition sucio
Secuelas tramposas que se colgaron de las tetas de sus versiones originales.

Carrie 2: La Ira (The Rage: Carrie 2, 1999) | En el film nadie se llama Carrie porque... ¡está muerta!

Carlito’s Way: Rise to Power (2005) | ¿No lo mataban a Carlitos? ¡Fue! Le mandaron “Carlito’s” igual.

Esperando la Carroza 2 (2009) | No hay ningún anciano. Entonces: ¿qué carroza estarán esperando?

Titanic II (2010) | ¿No se había hundido el Titanic? The Asylum dijo: “bueno, este barco es otro”.

El Último Exorcismo - Parte 2 (2013) | ¿En qué quedamos? ¿La otra era El Anteúltimo Exorcismo?

Eli Roth tiene doble ciudadanía

El norteamericano –que habla perfectamente el castellano- conoció al chileno Nicolás López en la presentación de su película Hostel (2005), durante el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Y ahí comenzaron una amistad que perdura hasta hoy. Colaboraron en Qué pena tu familia (2012), donde Roth hace las veces de médico come hembras. Por su parte, es protagonista y co-guionista de Aftershock (2012) –dirigida por López, tuvo su premiere en Argentina, también en Mardel-, una de terror que tiene como marco el último temblor en Chile. Sí, Eli Roth tiene doble ciudadanía: también es sudamericano.

Topos en el catálogo de La Nave de los Sueños de la Biblioteca Nacional

Topos en el catálogo de La Nave de los Sueños de la Biblioteca Nacional.

Topos, de Emiliano Romero

“Suerte de distopía alla Underground o Delicatessen o Brazil dirigida por Emiliano Romero, realizador nacido del seno del teatro. Aquí, como Los Morlocks del Universo Marvel o sus homónimos originales de La Máquina del Tiempo de H.G. Wells, un grupo de infrahumanos viven en una ciudad denigrada y subterránea. Y ahí, yendo y viniendo desde el mundo normal al mundo de abajo, el concepto de la otredad toma vuelo propio y estalla como una granada de fotones en los ojos del público. Topos es cine del grande, del bueno, del que pone al espectador en jaque. Bienvenido, entonces, lo aguerrido de la sangre joven.” Hernán Panessi

Artículo de cómo Fede Álvarez llegó a filmar la remake de Evil Dead

MEDIO: Suple No (Diario Página|12)
FECHA: Abril 2013
Escribí un artículo sobre cómo Fede Álvarez llegó a filmar la remake de Evil Dead. Salió sin firma porque adherimos al reclamo de los compañeros trabajadores del Diario Clarín.

| Por Hernán Panessi

La destreza de los seres humanos consiste en tomar decisiones. Y esas, por supuesto, las hay de todos los colores y con distintas resonancias. Las palabras tienen, en sí mismas, una carga chamánica, un poderío inusitado, un universo de interpretaciones. Por eso, un “no” a tiempo puede resultar un corte, una fatalidad o el vacío, pero –por qué no- la victoria, la renovación o, como en el caso de Fede Álvarez, una oportunidad para que venga lo bueno. Y hay algo que se supone: existen situaciones incuestionables. Por eso, y no es ejemplo sino paradigma, vale preguntarse: ¿quién, en su sano juicio, le diría que “no” a una propuesta del poderosísimo Harvey Weinstein?

Álvarez, un joven director uruguayo que apenas tenía consigo un videoclip devenido cortometraje, se animó a lo inusitado: vomitó un “no”. Ene-o, ¡no! Dejó pasar la oportunidad de filmar con Weinstein, uno de los productores más importantes de la Gran Industria. Y ya nada sería lo mismo. No obstante, eso le significó caerle simpático a otro poderoso del cine mainstream: Sam Raimi, el director de la trilogía de Spiderman y el responsable de la saga de culto Evil Dead. Pero, ¿quién es este Fede Álvarez? ¿De dónde viene? Y, sobre todo, ¿por qué terminó donde terminó?

La historia está sostenida en la lógica de un cuento de hadas 2.0: en 2009 alguien sube un corto a YouTube, engorda el contador de visitas y la industria pone en el centro lo que se supura de los márgenes. Y desde aquí, el éxito, las oportunidades y la remake de Evil Dead, uno de los films más importantes en la historia del cine de terror. ¿¡Cómo!? Durante unos años, Fede Álvarez se la pasó encerrado con su PC fabricando un video lleno de navecitas. Se trató de Ataque de Pánico!, clip de la banda Snake (los escuchan acá: www.myspace.com/snakeuy). Ahí, acontecía un ataque a Montevideo por parte de unos robots intercalándose con imágenes del grupo tocando. Al tiempo, el cineasta lo reciclaría llevándolo al formato cortometraje, dejándole sólo las imágenes de la invasión. Y a raíz de este cambio, un pequeño furor en Internet.

Mientras tanto, en Argentina, “Fierita” Catalano abogaba por la nerdencia desde adentro: tenía una sección en la versión medianoche del noticiero de Telefe, donde presentaba curiosidades de la red. Allí emitió completo Ataque de Pánico!, el corto. La noticia resonaría a los días en Uruguay. Los noticieros charrúas se sumarían a la novedad: también le darían aire. Y... ¡Púm! Ahora sí, furor viral en Internet y el cuentavueltas se empacharía de reproducciones.

Desde Norteamérica, cautivados por la ecuación de “bueno y barato” (la experiencia previa había sido la de Neill Blomkamp y Alive in Joburg, que más tarde se convertiría en el largo Distrito 9; y hace poco la del argentino Andy Muschietti con Mamá, corto y largo homónimo), las dos agencias de cazatalentos más importantes del mundo lo buscaron. Le prometieron reuniones. Y Álvarez, sin dinero para viajar, engatusó al sistema: “La otra me paga el pasaje, ¿qué me dan ustedes?”, disparó a las dos por igual. Sin embargo, ninguna le había asegurado el boleto. Al rato, lo consiguió. Y horas más tarde, viajaría a Los Ángeles.

Una vez allá, la anécdota del comienzo: un uruguayo con –apenas- un cortito viralizado, tras sentirse incómodo en una cena, le diría que “no” a Weinstein, el ex dueño de la distribuidora Miramax, el productor de Quentin Tarantino y uno de los mandamás de Hollywood. ¿Qué sucedió entonces? Parece que el Dios de la vida de Álvarez es un ser influyente. Eso o, claro, aceptar la existencia de los misterios. Y tiene que haber sido un misterio (digamos misterio a todo aquello que es preferible ni siquiera saber por qué no conviene nombrar, enfocar y explicar) lo que empujó a que el mismísmo Sam Raimi, fanatizado por Ataque de Pánico!, lo invitara a conversar vía Skype.

Raimi le ofrecería una película desarrollada en Argentina con un presupuesto de 30 o 40 millones de dólares. Se mencionó, incluso, una versión de El Eternauta. Para tener una pata hollywoodense, Sam envió a Buenos Aires a un guionista (vino uno de los encargados de Inframundo: El Despertar) a trabajar con él. Parece que el proyecto fue un desastre y esa sociedad no funcionó. ¿Los motivos? La vergüenza que empezó a sentir el uruguayo a propósito del guión y la –por entonces vigente- noticia de una posible película de Lucrecia Martel sobre la historia de Héctor G. Oesterheld. Una vez más, Álvarez le diría que “no” a Hollywood.

Las charlas por Skype continuaron. Y una de ellas derivó en Evil Dead. Estaba en el aire la idea de hacer una cuarta parte, pero lo cierto es que Raimi no tenía el tiempo suficiente. “¿Por qué no dirigís Evil Dead; pero no la 4, sino una remake?”, deslizó el norteamericano. Del otro lado, silencio. Suspenso... “¡Sí, acepto!”, fue la respuesta del uruguayo. Funde a negro. Corte. Apenas después, la remake de Evil Dead se capitalizó, fue un éxito en los Estados Unidos (se corrió un rumor: ya le habrían ofrecido una secuela) y, como en las fábulas, sin solución de continuidad, se estrena este jueves en las pantallas del país.

Entrevista en Aire y Acción, por FM Mundo Sur

MEDIO: Aire y Acción, por FM Mundo Sur
FECHA: Abril 2013
Estuve en Aire y Acción, por FM Mundo Sur, hablando sobre cine independiente, depresiones, porno, Kenneth Anger y cultura pop. Lo escuchan acá.

Invitado en La Autopista del Sur, por AM 750

MEDIO: La Autopista del Sur, por AM 750
FECHA: Marzo 2013
Invitado en La Autopista del Sur, por AM 750, con Fernando Juan Lima, Sergio Nápoli y Marcos Vieytes. El programa completo, acá.

Artículo: "Fanpages de cine"

MEDIO: Arterias de la Ciudad
FECHA: Marzo 2013
Este artículo lo levantó, también, el blog de RaroVHS.
Versión papel, haciendo clic acá.

Fanpages de cine

A los usuarios de Facebook le brillan los ojos cada vez que se habla de los “likes”. Por eso, en la lógica de pertenecer, “Me gusta” es el botón a tener en cuenta siempre. ¡Clic! Ya te gusta. Y desde acá, una caprichosa selección de fanpages cinéfilas que tenés que seguir sí o sí para entretenerte, conocer gente del palo, estar actualizado y ser el más capo de la banda. | Por Hernán Panessi

Cine fantástico y bizarro
Miembros aproximados: 11.000
Probablemente se trate de la comunidad de cine fantástico y bizarro más importante del país. (Bueno, siempre está La Cosa Online -http://www.lacosacine.com.ar-, pero ese es otro cantar.) De la mano de su alma máter, Leandro Balbuena, este fanpage se convirtió en el gran difusor del cine independiente argentino. Ahí, además de compartir novedades, crear subastas, armar foros de discusión y demás hacen, cada vez más seguido, unas juntadas entre todos sus usuarios. Participá vos también.

Cine de Género Latinoamericano
Miembros aproximados: 1.000
Craneada por el productor de cine platense Hernán Moyano (ex Paura Flics, aquella mítica y extinta productora de cine de terror, responsables del film 36 Pasos) para fomentar el cine de género latinoamericano. Este fanpage, por su cercanía con los artistas, se especializa en difundir información de primera mano. Desde aquí, sobre todo, se pone en la palestra a productos salidos de las factorías de Malevo Films, FARSA Producciones, Andrés Borghi y de otros ilustres de los bordes.

RaroVHS
Miembros aproximados: 2.500
La retromanía no para. Que los vinilos, que la ropa noventosa, que los fichines retro, que las ediciones de bandas indies en casete (alla Él mató a un policía motorizado, La ola que quería ser chau, entre otras). Y así lo certifica Cristian Sema, cinéfilo devenido coleccionista devenido referente del cine extraño. RaroVHS, su blog (www.rarovhs.com.ar), funciona como archivo de curiosidades editadas en aquel formato paradigma que es el video home system. Con mucho olor a nostalgia, Sema actualiza, todos los días, tapas, fichas técnicas y avances improbables.

SeeYaBrotha!
Miembros aproximados: 500
Enfocado al mundo de los videojuegos y la tecnología, SeeYaBrotha! abraza –asimismo- intereses de la cultura juvenil como los cómics, la música y, por supuesto, el cine. Divulgando adelantos de grandes tanques norteamericanos, mechándolos con otros de pequeños productos locales, el fuerte de este fanpage (que es, también, una página web que atienda acá: http://www.seeyabrotha.com.ar/) radica en las 10 SeeYaBrotha!, donde personajes de la cultura pop responden nerdeadas varias.  

Terrorífilo
Miembros aproximados: 4.000
Desde Montevideo, el periodista especializado Milton Ferreira realiza, junto con su equipo de colaboradores de todas las latitudes del continente, coberturas de festivales, entrevistas, reseñas periodísticas y una revista digital (que funciona acá: www.terrorifilo.com). Como palmarés, fue declarada de interés institucional por el Instituto Nacional de la Juventud (INJU) de Uruguay. Mucha atención con Terrorífilo TV y su crisol audiovisual de largos, cortos y webseries.

Yo AMO el CINE BIZARRO!
Miembros aproximados: 7.500
Hogar de las anormalidades más llamativas de Internet, Yo AMO al CINE BIZARRO! es la comunidad de Ezequiel Meierstein, un joven que viene rumiando la contracultura –cada tanto, puede vérselo hablando de cine oscuro en el videoclub Splatter House- y que, desde hace unos años, organiza la Diabólico Fest. Allí, entre esa feria de productos independientes, las proyecciones de incunables y los recitales de bandas nuevas, se desprende una de las patas de esa otra deformidad llamada under criollo.

Origen del nombre de Él mató a un policía motorizado

MEDIO: Revista Phantom (Perú)
FECHA: Marzo 2013
Artículo sobre el origen del nombre de la banda platense Él mató a un policía motorizado. Pueden conseguir la versión online del #40 de la Revista Phantom, haciendo clic acá.

Raro VHS


A la vera del camino, alguien mata a un policía motorizado. Unos jóvenes deciden que esa era la mejor forma de autodefinirse. Forman una banda. Sacan varios EPs, una tríada de singles y algunos álbumes. La rompen. Y desde Argentina, para todo el mundo, la sensación del indie criollo regurgita influencias de los Pixies, The Ramones, Weezer, Sonic Youth y The Velvet Underground, pero mucho más de los rayos catódicos y la cultura videoclubista. A continuación, el origen etimológico del nombre sin igual de aquel conjunto ídem. | Por Hernán Panessi

Él Mató a un Policía Motorizado es una banda de rock argentino entre las cien mil bandas de rock argentino. Pero, ¡atención!, tal vez no sea una más entre todas, sino que, probablemente, se corte sola como: la banda cuyo universo beba más referencias del mundo audiovisual que ninguna otra. “¡Cuánto amo estar en el cine!”, esgrimirá su cantante, Santiago Motorizado, en Amor en el cine. Así, los Él Mató a un Policía Motorizado (de aquí en más: Él Mató), oriundos de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, aquellos que forman parte de un colectivo de artistas aglutinados en el sello Laptra (ver, también, 107 Faunos y su cosmogonía pop: “hay algo que yo sé muy bien: saltás con el A y disparás con el B”, dirán cual estandarte), toman su nombre de una película. Y de un misterio. Durante mucho tiempo, el concepto “Él Mató” tuvo una referencia clara: su nombre provenía de un film extraño, ¡ajám!, pero siempre se desconoció de cuál.

Y quien vino a reparar el agujero negro fue Diego Trerotola, curiosísimo crítico cinematográfico (por lo demás, merecedor de un artículo sólo para él), amigo proveniente del riñón de la banda (se lo ve agitando las cosas, portando un imponente boombox en el videoclip de Rey del Terror), quien –investigando- dio con el misterio. Aquel enigma (Él Mató a un Policía Motorizado, vaya nombre), develado luego de cientos de googleadas y de una revisión frenética a las revistas del cableoperador local, era, entonces, una frase perteneciente a la película R.O.T.O.R., suerte de exploitaition improbable, cruza entre Robocop y Mad Max, considerada injustamente como una de las peores de la Historia. Una basura trash, un (anti) hit instantáneo en formato hogareño, con la que los Él Mató habrían dado azarosamente en tevé al momento de decidir su nombre. Ese que los haría distintos a los demás y que, como nave espacial, sería lanzada al infinito reconvertida en un canto de sirenas a la curiosidad. Y acá, se eyecta la intríngulis de: ¿qué esconde ese imaginario clase b que contiene, también, un tendal de nombres imposibles –uno de sus integrantes se llama Chatrán Chatrán, ¡otro Pantro Puto!-, y esa composición referencial para con el Séptimo Arte, que los hace únicos e indivisibles?

Y de ahí, sin más, un fresco aire a road movie retrofuturista arremete en su lírica (prestar atención a: Vienen Bajando, al suspiro post-apocalíptico de El Día del Huracán y, sobre todo, al universo georgeromeriano de Día de los Muertos -¡ese video en el fin del mundo!-), separándose solitos, de nuevo, como esa banda capaz de meter en una canción de mínima sentencia (“Hey, espero que vuelvas, chica rutera, chica rutera”, se escuchará decir una y otra vez en Chica Rutera) el crisol cinematográfico de todo un videoclub. Como los de los ochentas y noventas, es decir: como los de antes. Legando el imaginario de, por ejemplo, Rey del Terror -¿y no es, acaso, el cine de género el gran proveedor histórico de material radioactivo?-, clip dirigido por el joven Bruno Gruppalli (responsable del corto Las Sucias) y filmado, sí, porque nada es casualidad, en VHS. Tal su génesis, bien subterránea, casposa, cutre, serie z, directo a video.

Invitado en el podcast de nerdismo Desde la quinta dimensión

MEDIO: Desde la quinta dimensión
FECHA: Marzo 2013

Tercer programa de la segunda temporada de Desde la quinta dimensión, podcast sobre nerdencia conducido por Juanma La Volpe, Leo Rubio y Jonathan Weiss. Pueden escucharlo dándole clic aquí.

Gastronomía pop y hipsterismo

MEDIO: Suple No (Diario Página|12)
FECHA: Marzo 2013
Gastronomía pop y hipsterismo, acá.

| Por Hernán Panessi

“Cada vez que un nene compra una Cajita Feliz, lloran las empanadas.”
Ricardo Iorio, líder de Almafuerte

El Síndrome de Olaf el Vikingo es más o menos así: Olaf, en su tira cómica, iba a comer siempre al mismo y horrendo lugar. Las porciones eran pequeñas. Como buen glotón, se quejaba, sí, pero seguía yendo. A contramano, Bolivia le dijo “¡chau, hasta siempre!” a Mc Donalds, prefiriendo sus típicas empanadas por sobre cualquier hamburguesa. Y en Argentina, el consumismo pop le da la bienvenida a marcas de gastronomía bien made in USA como Wendy’s, Starbucks, Subway o, desde hace poco, a Kentucky Fried Chicken. ¿Somos lo que comemos? ¿Por qué compramos lo que compramos? ¿A quién queremos impresionar? ¿De dónde venimos  y hacia dónde vamos?

En los ochenta, la juventud criolla devoraba altas cantidades de hidratos vía un local de mascota sonriente. Aquella, que respondía al nombre de Hipo, fue la cara visible de Pumper Nic, rey del fast food nac & pop que abrió sus puertas en 1974, consiguiendo más de 70 sucursales en todo el país. Las mismas que, luego de su esplendor, tuvo que cerrar en 1996 después de presentarle batalla a las incipientes cadenas de Mc Donalds y Burger King. Hoy, a más de quince años de su defunción, desde Internet se disparan rumores de una posible vuelta. Al menos, así lo aseguran un Facebook (www.facebook.com/vuelvepumper) y un Twitter (www.twitter.com/vuelvepumper).

Ahora mismo, como tic de una ecuación que infiere cafetería sofisticada, sumado a foto pasada por Instagram, Starbucks evoca a la sensación de pertenencia y copa la parada de los puntos de encuentro 2.0. Con Wi-Fi, sillones de cuero, tonada internacional –su símbolo más extranjerizante-, proponiendo siempre un aire a no lugar –tara genérica de la globalización- al tener todos la misma estructura edilicia, entre otros avatares, la cafetería nacida en Seattle ya cuenta con más de 50 locales en el país. Y el hipsterismo vernáculo, feliz. Frappuccino Late. ¡Clic! Filtro vintage. ¡Túc! Derecho a las redes sociales.

Y desde aquí, emerge un concepto que las marcas han ido incorporando: el emplazamiento de producto. Según visiones del marketing empresarial, “el product placement consiste en la inserción de un producto, marca o mensaje dentro de series de TV, videoclips, cine, videojuegos y otros”. Starbucks, por ejemplo, lo entendió de movida metiendo referencias en películas tan disímiles entre sí como Yo soy Sam o Shrek 2. Y también en series, yendo de Ally Mc Beal hasta Sex and the City. Siendo el libro Cómo Starbucks salvó mi vida, que será película en breve, su máxima expresión.

“Por $5 más me ponen doble ración de albóndigas, pero es caro: $60 el combo”, se escucha decir a Mariano, vecino del Subway de Av. Pueyrredón al 2600, una de los dos sangucherías norteamericanas que pululan por el barrio porteño de Once (la otra queda en Av. Corrientes al 2900). Porque, claro, las grandes cadenas no sólo llegaron para colonizar la cultura gastronómica, sino también los barrios. Tal es el caso de Subway, que supone una alternativa casera (“Hacelo con tu propia receta”, dicen), en el ámbar de la comida rápida. Su público se funde y confunde, así, en busca de la gula moderna: la ilusión del sánguche por centímetro. ¿Cuántos locales tiene? Casi 100 a lo largo y ancho del país.

A raíz de esas campañas que generan ansiedad (“Estamos llegando”, disparan), alguien relata en Taringa! cómo hizo la primera fila en la hamburguesería Wendy’s de Av. Cabildo al 2200. “Tenés una hora de demora”, le dijeron hace un año atrás al usuario “Lucaeseldiegui”, cuya primera compra resultó: “3 Baconator, 2 Coca Colas, 1 Sprite, 3 papas con queso cheddar y 1 bacon fries”. Agregaría: “Me costó $134”. Y esas filas interminables generadas a través de la novedad –que no es tal: Wendy’s estuvo en el país hasta el 2000-, terminarían diluyéndose con los días.

Mismo eco resonó en el nuevo Kentucky Fried Chicken, ubicado en el Alto Palermo, que arribó al país en enero. Las frituras de pollo más famosas del mundo hicieron las delicias de las consumidores voraces por la novedad. Asimismo, está por llegar Donkin Donuts, la cadena especializada en donuts. Y aquí, es cantado, cada vez que emerja el seductor “Estamos llegando”, una legión de anónimos se quejará de las largas colas, los amarretes tamaños de los alimentos y sus altos precios. Esos mismos que, como Olaf el Vikingo y lejos del affaire boliviano, seguirán estando ahí, firmes en primera fila, siendo testigos de tal acontecimiento (único, intransferible) para contárselo a quién sabe quién, vaya a saber con qué fin y para qué cosa.

Pornopedia en Revista La Cosa

MEDIO: Revista La Cosa - Cine Fantástico

FECHA: Marzo 2013
Entrevista que me hice el amigo Andrés Petruccelli en la revista ídem La Cosa. Salió publicada en una de las secciones más importantes: "El carnaval de las almas", al lado del editorial. La pueden leer, acá.

Artículo: Drácula 3D, de Darío Argento

MEDIO: Revista La Cosa - Cine Fantástico
FECHA: Marzo 2013
La nota completa, escaneada, acá: Página 1, página 2 y página 3.


A mitad de camino entre el mainstream absoluto y la independencia a puro pecho, Dario Argento nos entrega su visión del clásico Drácula. A punto de estrenarse en nuestro país (y es, señores, todo un logro), Hernán Panessi nos cuenta porqué amamos como amamos al último gran director de cine italiano.

Suena un teléfono. De un lado, el famosísimo productor Harvey Weinstein. Del otro, el no tan famosísimo director Scott Derrickson. El asunto del llamado es una película titulada Dracula 2000 (2000). “¿Cuál es el problema?”, pregunta Derrickson. “El problema es que la película apesta”, responde Weinstein. “¿Y si apesta por qué vas a hacer esa película”?, devuelve D., con cierta lógica. A lo que el productor arremete con un postulado significativo: “Porque se llama Drácula 2000”. Y de esta forma, queda claro, hay entelequias que contienen cantos de sirena universales –se entiende que “Drácula” es, en sí mismo, un elemento convocante- por lo que muchísimos artistas las han utilizado para volverse rutilantes, grandes, tropezarse, llamar la atención, volverse a caer o, por qué no, vomitar su come back a las grandes ligas.
Por otro lado, aunque en el mismo encuadre de situación –el terror y sus vericuetos-, hubo una época de mucho poderío por parte del cine de horror italiano. Un momento histórico en donde, como suele coincidir en todos los movimientos culturales que devienen paradigma, los autores y sus ideas se floreaban en sintonía con bravura y destreza. Y de ahí se desprendieron figuras importantes –que exceden, incluso, este espacio y se eyectan a los albores del cine mundial- como Mario y (su hijo) Lamberto Bava, Umberto Lenzi, Ruggero Deodato, Lucio Fulci, Dario Argento, entre otros. Y ese último, justamente, uno de los directores más revisados por la cinefilia mundial, autor de películas inolvidables como El Pájaro de las Plumas de Cristal (L’ucello dalle piume di cristallo, 1970), Suspiria (1973) o Ténebre (1982), regresa con un clásico del horror: Drácula. Pero ésta no es la primera vez que Argento, por caso, intenta revisar un clásico de la literatura canónica. Ya había hecho lo suyo con la fallida El Fantasma de la Ópera (The Phantom of the Opera, 1998). Y así, el retorno del rey –cuyo nombre y apellido repiquetean una y otra vez como influencia confesa la gran mayoría de los realizadores de generaciones posteriores- lo intenta de nuevo; ahora, como en la anécdota del comienzo, con la mítica obra de Bram Stocker.
Hay una cuestión imponderable, fáctica, perceptual, que se ha repetido una y otra vez: los directores italianos que transitaron la mencionada época de oro, no volvieron a estar a la altura de sus propios clásicos (por falta de economía, inconstancia o vaya a saber uno qué). A la sazón, ello también le sucedió a Argento con Giallo (2009), su última experiencia, cuyo nombre remite al género que lo haría célebre en el cine de terror (el giallo es un subgénero anclado en la convención de asesinos psicópatas y mujeres en peligro), film que tuvo poca resonancia comercial y que rápidamente llegó a la tevé por cable. Volviendo al punto: el nombre “Drácula” pega fuertísimo, como cross de boxeador, derecho a la mandíbula; por eso, es su apuesta yendo a lo seguro. (Aunque, sí, por supuesto, nada le garantiza un éxito rotundo pero, cuanto menos,  podrá contar, con la atención de los fanáticos y la prensa especializada.)
Aquí, Argento, que representa a una reliquia viviente, a un director que hizo películas en una época donde no se hacían como los que él hacía, retorna a la palestra en un contexto en el que, pese a la admiración confesa de todos, el único que le tendió una mano real fue Mick Garris con su ya clásica serie Masters of Horror (donde hizo Jennifer -2005- y Pelts -2006-). Y ahí entonces, como con la filmografía de John Carpenter luego de Rescate en el Barrio Chino (Big Trouble in Little China, 1986) o la experiencia de Wes Craven después de la saga de Freddy, Argento, que no venía dando pie con bola, intenta expresar, de alguna manera, que sigue vivo.
Filmando, incluso, mucho más que George A. Romero –y acá sale sentencia: otro de los más grandes directores de cine de terror en la Historia-, Argento sigue respondiendo por sus propios clásicos, se lo sigue respetando por su legado, su material viejo continúa siendo superior a lo nuevo y, como Weinstein con Drácula 2000, apuesta nuevamente a una fija. Y pese a que un contemporáneo de la avanzada italiana, Lamberto Bava, le dijera a esta revista: “No puedo decir si me gustó Drácula, Dario es un amigo”, esgrimiendo una lectura polémica de su retorno, Argento confía en que sus fanáticos –vía su versión del chupasangre más conocido de todos- torcerán el supuesto de “todo tiempo pasado fue mejor” a un “no hay mejor tiempo que el presente”.

Grandes creaciones de Dario Argento

Jennifer Connelly | La prestigiosa ganadora del Oscar, aun siendo una mocosa, trabajó en Phenomena (1985), prácticamente debutando en la industria. Actriz de Laberinto (Labyrinth, 1986), The Rocketeer (1991), Dark City (1998), Hulk (2001) et al, devino muy querida por el fandom nerd.

Asia Argento | Además de sus películas, su hija, Asia, es el gran legado que nos dejó. (¿Cuánto la amamos? No tiene parangón.) Por suerte, Dario no expresa ningún problema en mostarla en cámara. Y ella, ya filmó dos películas como directora: Scarlet Diva (2000) y The Heart is Deceitful Above All Things (2004). De tal palo…

Suspiria | Una de las mejores películas de la Historia. Repitiendo sus taras, Hollywood siempre tiene en mente rehacer Suspiria. Por ello, como era de esperarse, se viene la remake. Hay director confirmado –David Gordon Green, el de George Washington (2000)- y ya se maneja un supuesto cast.

El Amanecer de los Muertos | A Argento le debemos, además de algunos cortes de montaje, el original score que compuso, junto con Goblin, para la versión internacional de El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, 1978), dirigida por George A. Romero. Unión colosal.

Michael Jackson | Los memoriosos recordarán que MJ fue un consumidor voraz de cine de terror. Da la sensación que uno de sus homenajes al género sucedió durante aquella obra monumental que es Thriller, clip dirigido por John Landis. Corta: los créditos en plastilina se parecen a los de Suspiria.

¿En qué andan Claudio Simonetti y los Goblins?

En el cine de los setenta, ochenta y noventa, cuando se piensa en algunos sonidos misteriosos oriundos de guitarras y sintetizadores del rock progresivo, seguramente, muchos de ellos hayan sido pergeñados por Claudio Simonetti y sus Goblin. Creadores de las bandas sonoras y climas ídem de la gran mayoría de las películas de Dario Argento (de Suspiria a Drácula 3D –ver en YouTube el videoclip de este último, Kiss Me Dracula, con ¡Simonetti en colmillos!-) y de varias de la época de oro del terror tano, Simonetti & Goblins –que, como trivia nac & pop le han compuesto la música al corto de The Raven (2009), de nuestro viejo conocido Nic Loreti-, después de una larga carrera, varias separaciones y una reciente vuelta, despuntan el vicio tocando de tanto en tanto en la ciudad de Los Ángeles y cuya curiosidad más reciente es haber sonado en la performance de dos nadadoras rusas, ganadoras del oro, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Rutger Hauer,  actor de clase
Acá, una pequeña línea que une, en carácter transitivo, a varios personajes limados del versátil Hauer. Desde su mítico papel en Blade Runner (1982) hasta el héroe improbable que interpreta en Drácula 3D (2012).

El líder de los replicantes de Blade Runner. > El desquiciado de la ruta de Carretera al Infierno (The Hitcher, 1986). > El supervampiro de Buffy: La Caza Vampiros (Buffy: The Vampire Slayer, 1992) > El Drácula de Drácula III: Legacy (2005) -¡tercera parte de Drácula 2000!- > El cura de La Ciudad del Pecado (Sin City, 2005). > El hobo-justiciero de Hobo with a Shotgun (2011). > El Van Helsing de Drácula 3D.

Entrevista a Andy y Bárbara Muschietti por Mamá

MEDIO: Haciendo Cine (web)
FECHA: Marzo 2013
Pueden leer un adelanto de la entrevista a Bárbara y Andy Muschietti, que les hice para la versión papel de Haciendo Cine, acá.

Cerebros para todos: La Zombie Walk en Buenos Aires

Un jueves de enero, a la salida de Radio de la Ciudad, en épocas donde hacíamos La Guerra de los Niños con Juan Pablo Martínez, Felipe Bonacina y Ezequiel Acuña, unas alumnas de la USAL me entrevistaron para un documental. Se trata de "Cerebros para todos: La Zombie Walk en Buenos Aires" y lo pueden ver haciendo click acá.

Reseña del documental Buenos Aires Hardcore Punk

MEDIO: Revista THC
FECHA: Marzo 2013
Acá, la versión impresa.

Buenos Aires Hardcore Punk
Argentina, 2009 / 84 min.
Dirigida por Tomás Makaji

“Aquellos eran unos tiempos de mierda”, dice Chary, cantante de Loquero, a propósito de los años ochentas y noventas. Sin embargo, esa época de confusión fue la que, también, vivió una de las mayores revoluciones artísticas que han supurado las entrañas de la juventud argentina. Buenos Aires Hardcore Punk convoca a todos los heroicos sobrevivientes a vomitar la realidad de una escena que transitó entre el barro y el cemento, la amistad y el odio, la pasión y la contracultura. Muchos momentos irrepetibles son recuperados en son de procurar un legado que, sí, aún continúa latiendo en el esqueleto de las nuevas generaciones. Sus influencias, las primeras camadas, los sub-géneros, las distintas ideologías, el reviente, son algunos tópicos por los que transita este film que, fiel al espíritu del hazlo tu mismo, tiene estructura de fanzine audiovisual. Ese que deviene seductor para entender que, por ejemplo, Los Violadores salieron del país antes que Soda Stereo o que Wallas y los suyos trajeron el skate a nuestro país o que Marcelo Pocavida tiene el mejor tono de voz del mundo. Y, así, aquel poderoso imaginario se sigue expandiendo. (Buen maridaje con el libro: “El nacimiento del punk en la Argentina...”, de Esteban Cavanna.) / Hernán Panessi

Mención de la nota sobre Ouya en PC Games Bolivia

MEDIO: PC Games Bolivia
FECHA: Marzo 2013
Levantaron la nota que escribí para Página|12, acá.

Frase en TP de vaya a saber quién

Cosas de Internet: una frase mía forma parte del trabajo práctico de vaya a saber quién sobre "cine clase b". Acá, el mencionado trabajo que levantó una frase de una artículo -escrito hace tiempo, creo en 2008- para la Revista Las Rosas.

"Quiero hacer una aclaración. A no confundir cine barato y berreta -el mediocre-, con la vertiente de cine bizarro, es decir con aquella película hecha mal a propósito. Lo bizarro es una cualidad muy utilizada por el cine actual, ya que se ha generado una escenas sin precedentes con legiones de fanáticos en el planeta." Hernán Panessi - Revista Las Rosas

Videoclip: Hitoploxus - En El Río

Cuestión azarosa: durante el Festicine 2013, en Pehuajó, hubo quinta con pileta. También, dado que había una cámara GoPro y una buena onda poderosa, hicimos un videoclip para Hitoploxus. Pusimo el pecho -y el ocio- entre Camille Les Yeux, Diego Trerotola, Antonio Zucherino, Leopoldo Dameno y yo. Acá, la papa: Hitoploxus - En El Río.

Entrevista en Rolling Stone por la muerte de Déborah Pratt

MEDIO: Revista Rolling Stone
FECHA: Marzo 2013
Entrevista en Rolling Stone por la muerte de Déborah Pratt. La crónica -que recomiendo profundamente- la escribió Cicco. Mi cameo en su nota, lo pueden leer acá.

Artículo sobre Ouya, consola de videojuegos con código abierto

MEDIO: Suple No, Diario Página|12
FECHA: Febrero 2013
Ouya, primera nota en el Suple No. ¡Yey!

Un dúo de desarrolladores independientes patea el tablero: crearon la primera consola de videojuegos con código abierto, basada en Android y financiada por plataformas colaborativas. ¿Estamos en las puertas de una (nueva, nueva, nuevísima) revolución? Ya hay argentinos que la tienen. | Por Hernán Panessi

Parecía difícil. (Más no imposible.) Se está expandiendo el mercado de los videojuegos. Y fue el año pasado, cuando apareció una película que contaba las peripecias de un grupo de jóvenes desarrolladores intentando terminar y posicionar sus productos. Por caso, “Indie Game: The Movie” reflotaba la esperanza de quienes daban toda su vida por los fichines (“Si fracaso, me suicido”, diría allí el intenso Phil Fish, creador del indie game FEZ) y a cambio recibían... bueno, no mucho. Y desde ahí, bajo esa coyuntura, enlazados a aquella lógica de autogestión y puro pecho, brotó una sentencia que incita novedad: una consola de videogames que permite hacer tus propios juegos, publicarlos y hasta incluso modificar, toquetear, hackear, hacer crecer su hardware. Se llama Ouya (se pronuncia: “UUU-yah”), saldrá en marzo, es norteamericana y se parece a un cubo Rubik.

En los cambios de paradigmas tecnológicos, Ouya, que se dispara a la dimensión sideral de las epopeyas modernas, se inscribe al concepto de “código abierto”. Aquel donde el software deviene libremente apoyado en los beneficios de poder acceder a su código. Sí, con fuente abierta y, otra vez, modificable, toqueteable, hackeable, lista para crecer. Así, la Ouya, consola de videojuegos que funciona con el sistema operativo Android, fue posible gracias otro de los experimentos más novedosos del 2.0: el crowdfunding. Julie Uhrman (fundadora) e Yves Behar (diseñador) subieron el proyecto a Kickstarter y el primer día obtuvieron 950 mil dólares y unos -¡atención!- 8.5 millones de dólares en total. Si bien todavía no se oficializó su venta, ya hay argentinos que la tienen: “Estamos haciendo pruebas para ver cómo funciona”, dice Hernán Sáez, desarrollador independiente en Videogamo (responsables del arcade Nave y del videoclip-juego “Hoy”, de la banda Bicicletas). Es que Ouya todavía es un prototipo. Un concepto mutable que busca feedback (otra vez: autogestión, retroalimentación) para encontrar su punto justo. ¿Cómo conseguirla? A través del sitio de la compañía (www.ouya.tv) y se podrá reservar vía Amazon.

Y en el mejor momento de los videojuegos independientes, la empresa Activision anuncia el nuevo Call of Duty -juego de disparos en primera persona que, a esta altura, y casi ininterrumpidamente desde el 2003, cuenta con una frecuencia anual- denotando el poco riesgo que abordan las grandes compañías. A costa de sus presupuestos astronómicos -la realización de un Call of Duty cuesta algo así como 40 millones de dólares: ¡es Hollywood en fichines!-, las grandes compañías no se la juegan: van a lo seguro. Por ello, desde los márgenes, ocurre un fenómeno inverso: se da rienda suelta a la imaginación, suceden los milagros (¿quién imaginaría, por ejemplo, a un juego protagonizado por un pedazo de carne saltarín financiado por el mainstream? Buscar en YouTube -para volverse locos-: Super Meat Boy). Así, el culto por lo diferente sumado a los nuevos aires traídos por plataformas de difusión como el Steam (o para juegos independientes: Steam Greenlight, donde desarrolladores suben sus proyectos, el público los vota y el ganador obtiene una distribución mundial, convirtiendo cualquier juego hecho por algún hijo de vecino en un éxito instantáneo) sin olvidar al boom 2.0 de la financiación colectiva, hicieron que proyectos como Ouya se posicionen directamente en un lugar de privilegio. Ese que, en la historia de Kickstarter, nacidos allá por 2009, se erige como el segundo en obtener más dinero, detrás de la aplicación de diseño Peeble: E-Paper Watch, que recibió más de 10 millones.

Ante la salida de consolas, y pese al avance en identificación de sectores de consumo, los públicos que corresponden a cada quién, han sido siempre una incógnita. Por eso, hay que tener en cuenta algo: Ouya no competirá directamente con Microsoft, Sony, Nintendo et al., sino que viene a captar un nicho abandonado por las grandes firmas: el de los hardcore gamers, los desarrolladores, los de la cultura independiente, los amantes del retrogaming y, ajám, en consecuencia, los modernosos. En un momento histórico en donde los smartphones, las tablets y las PC están ganando terreno, Ouya arremete -¿lo hará como una tromba o será, apenas, una consola más?- como un concepto intermedio: es barata (costará unos 99 dólares), portable, tiene Internet, gamepads y se juega con una tevé. Parece que el cosmos de los desarrolladores se volcará hacia ahí. Habrá que ver, claro, cómo se monetizará el asunto para que todos salgan ganando.

Dado que aún no hay juegos terminados –quienes tienen el hardware lo consiguieron a través del “kit de desarrollo” ganado en Kickstarter por $700 dólares-, lo que abundan son demos, emuladores y juegos en versión beta. “Estoy en la mesa de trabajo. Tengo como proyecto hacer un juego para la Ouya”, dice Douglas Grillet, desarrollador egresado del la escuela Image Campus, otro de la tríada de personas que poseen la consola en nuestro país. El tercero es Máximo Balestrini, también de Videogamo. Aquí, entonces, el mercado más razonable será el del Free-To-Play (no, no hace falta Wikipedia: cualquier videojuego social/aplicación movil que dé la opción a los usuarios jugar o descargar sin necesidad de pagar –un saludito para Steve Jobs por acá-), monetizando cuestiones satelitales como más niveles, elementos adicionales y cuestiones estéticas. A la sazón, Grillet agrega: “Se trata de una consola muy poderosa. Posiblemente más que un PlayStation 2 y un Xbox 1 juntos”.

La Ouya, que todavía no terminó de desembarcar y ya prometió renovarse una vez por año, tiene algunas saludables competidoras. Tal es el caso de Gamestick (www.gamestick.tv), que también funcionará en base Android. Pero, claro, al tratarse de la primera, mantiene el foco de atención. El mismo que posicionaron Google, Netflix, Amazon y Hulu para aliarse y hacer servicios de streaming en conjunto. El mismo que en la última Game Jam –suerte de zapada universal de desarrolladores que tiene en la Global Game Jam a su mamá y papá- convocaron cibernéticamente a miles de personas para proponer prototipos de juegos. El mismo que, en un momento donde las industrias culturales empujaron una lucha contra la piratería, los usuarios (y por extensión: la industria independiente) se ponen en guardia y lanzan una piña llena de ideas. Así las cosas, los márgenes le dan un F5 a la industria. Una vez. Y otra vez más. Y todas las veces que sea posible hasta que la cosa se actualice.

Entrevista en IT Show Radio

MEDIO: IT Show Radio
FECHA: Febrero 2013

El otro día estuve en IT Show hablando sobre el famoso mete-saca, la piratería en Internet, la resistencia de la industria del porno, el origen del género y mucho más. Lo escuchan acá.

Staff de Lamujerdemivida Nº 69

MEDIO: Lamujerdemivida

FECHA: Febrero 2012

Entrevista con Alfredo Rosso por VideoFlims Distribución

MEDIO: La Trama Celeste (Radio AM 750)
FECHA: Febrero 2013
Entrevista con Alfredo Rosso, acá. (¡Le dije cuánto lo admiraba!)

Artículo sobre Zero Dark Thirty

MEDIO: Revista La Cosa - Cine fantástico
FECHA: Enero/Febrero 2013
Página 01, página 02, página 03.

En algún momento, Alan Moore escribió Watchmen y V de Vendetta como una crítica al gobierno de Margaret Thatcher y la Era Reaganiana. Y devino paradigma. Tiempo después, en esa lógica, Kathryn Bigelow se despacharía con La Noche Más Oscura, un poco para exonerar la culpa social y otro poco para señalar y entretener. A la sazón, Hernán Panessi nos cuenta los vaivenes del cine norteamericano post-atentados.

Desde Argentina, el 11 de septiembre del 2001, Jorge Rial, en vivo por Radio La Red, aún desconociendo la situación específica de aquel momento, dijo una frase muy poderosa: “ni a Spielberg se le ocurriría esto”. Diez años más tarde, la Disney compraría los derechos del Team 6, el equipo de SEALS (Mar, Aire y Tierra de la Armada de los Estados Unidos) que capturó y asesinó a Osama Bin Laden. Y sobre el sueño lírico colectivo, la industria cultural norteamericana sigue procesando sus tragedias y compromisos bélicos en productos de entretenimiento. Como con Kathryn Bigelow, que en Vivir al Límite (The Hurt Locker, 2008) la rompió en los premios Oscar, pero, como ya sabemos, sí, aquello no es garantía para que al público le guste o triunfe en las butacas. (Fue la ganadora a “Mejor película” menos taquillera en la historia de los Estados Unidos.) Porque, a juzgar por las películas que tocan el tema del 11/9, el público no se siente tan a gusto. (Por caso, Claudia Puig, crítica cinematográfica del USA Today, iluminó el asunto: “Puede que sea por preocupación al caracterizar o por su corrección política, pero también refleja una perspectiva extendida sobre el género de terrorismo en el cine”.) Así pasaron, con temáticas desprendidas de aquel riñón, cuyo tiro por elevación fue criticar a la administración Bush, El Reino (The Kingdom, 2007), Entre Hermanos (Brothers, 2009) y Green Zone: Distrito Protegido (Green Zone, 2010), entre otras, sin ser del todo aprobadas por los estadounidenses (ninguna fue un fracaso rotundo, pero tampoco un éxito intenso). Ahora, nuevamente con olor a Oscar, la Bigelow vuelve con este tópico llevándolo al punto de la cuestión (la persecuta y ejecución del supuesto culpable del derribo de las Torres Gemelas –para conspiranoias, busquen en Internet: “Teoría de la Demolición Controlada” o “115 mentiras sobre los atentados del 11 de septiembre”-) con La Noche Más Oscura (Zero Dark Thirty, 2012). Ahí, en un concepto que viene del campo militar (“zero dark thirty” hace alusión a las doce y media de la madrugada, donde la noche es más oscura), y con un nombre improbable para Latinoamérica (¡La Noche Más Oscura!), Bigelow ya tiene en el bolsillo a todos las asociaciones de críticos de por allí y, es probable, arrasará con los premios de la Academia a pesar de lo que suceda con el público a nivel mundial.
En una cadena asociativa que pone a los héroes en un lugar de conflicto, como el especial conmemorativo The Amazing Spider-Man “Black Cover”, donde ninguno del Team Marvel pudo llegar a tiempo a las Torres Gemelas (con una estampa memorable: el splash page con superhéroes limpiando los escombros) hasta el film Act of Valor (2012), un largo donde el héroe es sólo héroe y nada más. Aquel que fuera un éxito (salió 12 millones, recaudó unos 70) y contaría con la U.S. Navy Seals como actores portando armas reales. Y desde acá surge la siguiente pregunta: ¿será que el público quiere olvidarse de la crítica social –allá Vivir al Límite & otras- y quiere ver simplemente a sus héroes masacrando a “los malos”?
Lo cierto aquí es que el 11/9 resulta un tema sensible para la opinión pública pero que, pese a esto, con el tiempo, fue volviendo la cuestión a foja cero. Y la venia, quizás, la dieron desde Saturday Night Live (la comedia, ¿cuándo no?) en el momento en que Ben Stiller se negara a asistir al show para promocionar Zoolander (2001), de inminente estreno, y terminaran llamando al Alcalde Rudolph Giuliani generando un diálogo memorable. “Nueva York tiene que seguir como siempre”, dijo Giuliani y enmudeció a todos. “¿Podemos ser graciosos”, le retrucó Lorne Michaels desde SNL. “¿Para qué empezar ahora?”, contestó riéndose. Momento duro cuya herida aún no fue sanada del todo pero que, sin embargo, la irreverencia ha hecho usufructo. Sólo basta recordar la anécdota que dio origen a Team America World Police (2004): Trey Parker y Matt Stone estaban viendo televisión. Se cruzan con Sean Pean y Larry King hablando sobre la política exterior, economía, et al. y dijeron ¡wou! Por eso, el mundo puede hacer ¡boom! nuevamente ante el estreno de La Noche Más Oscura con dirección de Kathryn Bigelow y cuyo deus ex machina es que, siempre, termina haciendo películas para los amantes de la acción. Esos fanáticos del “America, Fuck Yeah!” pero, también, de los héroes por los héroes mismos o, claro, de esos que, como dijo Peter Travers en la Rolling Stone, ven una de guerra pero no les gusta el cine de guerra. Sea como sea, la ficción y la realidad siempre, como con Rial o Disney, tienen intrínsecas sus cosmovisiones de mundo. El misterio es cómo resonarán estos (nuevos) disparos.

Bigelow y la Argentina
Además de haber sido una de las invitadas del 23er. Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y de tener un libro nac & pop sobre Cuando cae la oscuridad (Near Dark, 1987) –hecho por el amigo de la casa, Nic Loreti-, la ex de James Cameron tiene un gran dilema con Argentina, Brasil y Paraguay. Quiere filmar una película con La Triple Frontera y, en consecuencia, al tratarse de un lugar geográficamente sensible, los gobiernos turísticos de los tres países han ido desaprobando el proyecto. Por eso, hasta que no les presenten el script terminado, no van a tener apoyo oficial. Podría protagonizarla Tom Hanks y, hay que decirlo, el foro de discusión en la entrada de Bigelow en IMDb.com, a propósito del tema, no tiene desperdicio.

Rompecabezas para armar
Una tríada de películas que sirven para ordenar el pre y post 11/9.

PRE
• Escándalo en la Casa Blanca (Wag the Dog, 1997) Un film visionario que nunca podría haber salido después del 9/11. Una guerra ficticia para mantener el status quo.
• Contra el Enemigo (The Siege, 1998) Película premonitoria que cuenta la historia de un autobús que estalla en Brooklyn, donde dos agentes deben restaurar el orden.
• Tres Reyes (Three Kings, 1999) Retrata el conflicto de Medio Oriente en los 90s y el dilema ante el “¿qué hacemos después de la guerra?” y el ayudar a los sometidos.

POST
• World Trade Center (2006) Nicholas Cage hace de un bombero que termina dejando la clásica imagen del tipo-que-arriesga-su-vida-por-su-país. Dirige Oliver Stone.
• Postal (2007) Crítica de Uwe Boll a la sociedad norteamericana. Muchos la consideraron como un live action de South Park. Muy delirante. Y, sí, Boll no falla.
• Argo (2012) La Gran Estafa (Ocean’s Eleven, 2001) del thriller político. Dispara contra la CIA y los deja como unos ineptos que, incluso, le dieron asilo a Mohammed Shah.

Artículo sobre El Hombre con los Puños de Hierro

MEDIO: Revista La Cosa - Cine fantástico
FECHA: Enero/Febrero 2013
Página 01, página 02 y página 03

Quienes conozcan el concepto de “Quentin Tarantino presents...” sabrán que hay, en sus espaldas, siempre, una buena dosis de modernidad cinematográfica. Por lo demás, se viene El Hombre con los Puños de Hierro y Hernán Panessi, con cierta simpatía por los tipos implicados, nos cuenta porqué acá habría mucha pero mucha onda.

Si Daniel Craig se despista, el próximo Bond podría ser negro. Y de ahí en adelante, la posibilidad de suponer cualquier modificación en las convenciones más arraigadas –Bond es blanco e históricamente representó al canon de inglés caucásico- puede resultar menos shockeante. Como esa vuelta a las bases del blaxploitaition (no, a esta altura del partido no les vamos a decir qué quiere decir), donde suceden deformidades como que, por ejemplo, un rapero afroamericano se ponga a dirigir una de artes marciales à la cine oriental. Así, el cocoliche de la cultura pop todo lo permite cuando detrás aparece, en este caso, un cinturón negro de la onda (negro por blaxploitaition, ¡eh!, ¿eh?). Ese ser al que todos mencionamos como oracular pero que, de la vergüenza, no querríamos ni pararnos al lado. Porque, sí, los humanos queremos ser como Quentin Tarantino, aquel mitad alquimista, mitad embaucador (“el disc-jockey del cine”, a decir de un tuit sutil de Israel Adrián Caetano), que va convirtiendo en oro todo lo que toca. Pero Tarantino está para comerse al mundo solo. Un mundo donde, en general, el éxtasis como estado de plenitud máxima, y esto no es filosofía perenne sino ciencia, lo causan las drogas y el sexo, él corre ese eje hacia su filmografía –y vean, sino, cómo está la muchachada con Django Sin Cadenas (Django Unchained, 2012)-. Y aquí, uno de sus apóstoles, otro que ha tomado el timón en el mundo de lo prendido (en estos tiempos de advenedizos, donde citar a cierta gente legitima), el todoterreno Eli Roth, aquel que San Tarantino ya bendijo con Hostel (2005) y Hostel II (Hostel: Part II, 2007), produjo y escribió una película llamada El Hombre con los Puños de Hierro (The Man with the Iron Fists, 2012). Ésta que nos tiene acá hablando y que, teniendo todo el aparato elirothístico detrás, si bien no tuvo el éxito que esperaban en los Estados Unidos (costó 15 millones de dólares, recupero ídem), festejamos no sea apenas un estreno directo a DVD y llegue a las pantallas grandes de nuestro país.
Dice la leyenda que RZA, nacido como Robert Fitzgerlad Diggs –já, se llama “Robert”-, líder de los bronxeros shaolins de Wu Tang Clan, quería hacer una película de artes marciales extrema que durara unas cuatro horas. Tamaño acto de pretenciosidad –porque, okay, nos gustan los artistas un toque pretenciosos pero: ¿cuatro horas?- fue bajado de un ondazo por los productores, incluidos Eli Roth, quienes le sugirieron que haga una película más estándar. Y así fue. O tal vez no tanto. Tratando de capturar la esencia de los films chinos de la década del 60, la película se sostiene en la superestrella Russell Crowe y en figuritas como Lucy Liu, el mastodonte de Dave Batista (sí, el seis veces campeón mundial de la WWE), el mismo RZA o, incluso, en muchos de esos híbridos actores-peleadores como Rick Yune, Cung Le y Byron Mann, llenándose de granadas de fotones visuales tal como en Hobo with a Shotgun (2011) o en cualquiera de los falsos trailers de las hoy míticas grindhouse Rodríguez-Tarantino.
En la historia, con cuyo maridaje de hip hop-onderos-emos-avant garde (de Kanye West a The Black Keys, pasando por My Chemical Romance hasta John Frusciante) y kung-fu no podría devenir mejor, una serie de clanes buscan un legendario tesoro en oro en la China Feudal. Ahí, entre tanto patea culos, un humilde herrero deberá defenderse a sí mismo y a sus conciudadanos. Y pensando en que atrás hay una tríada de fascinados por la reverencia al cine dentro del cine dentro del cine –el carácter transitivo que lleva del Quentin Tarantino presents..., a la producción de Eli Roth y la dirección de RZA-, se hace corpóreo en El Hombre con los Puños de Hierro cuyos “Oohs” y “Uuhs”, sazonados con sensaciones de todos los gustos y colores (el cine se corre de la norma: así las cosas, un afroamericano dirigiendo cuentos made in China), son tanto de kung-fu como, perdón por la expresión, festivamente orgiásticos.

Los kioscos de Eli
En su texto “Film School Versus Set Experience”, que escribió para su amigo Lloyd Kaufman y su libro make Your Own Damn Movie, El Roth decía que había que meterse en todo lo que se pueda para obtener experiencia en cine. Y como Eli es un tipo que tiene un contrato fuerte con sus palabras, a lo largo de los años nos demostró que se puede coquetear con todo y ser digno siempre. Acá, algunos ejemplos.
Goretorium | Organizó en Las Vegas una gran muestra del –cuándo no- mundillo del gorno (es fan de eso, qué va a ser) y una fiesta de fin de año con atracciones afines.
Chile | Bajo las órdenes de su nuevo amigo, el chileno Nicolás López, protagonizó Aftershock (2012) e hizo un cameo en la romántica Qué pena tu familia (2012).
Documental | Participó de un documental para Discovery Channel donde lo testearon médicos para comprobar si era un psicópata. (En YouTube: Eli Roth is a psychopath.)
Exploitaition | Del experimento del trailer falso a la (semi) confirmación de largometraje: salió agitando por Twitter que haría Thanksgiving, una película de terror.

El catálogo de Quentin Tarantino presents...
Desde que Tarantino se pronunció como el Gran Hermano del Cine (ojo, no se fue de boca, siempre pela credenciales de cinéfilo) apareció el concepto de “Quentin Tarantino presents...”, una serie de películas, abaladas por su particular visión, distribuidas en DVDs o exhibidas en cines bajo su prestigiosa estela. Por allí andan: Héroe (Hero, 2002), Iron Monkey (1993), las mencionadas Hostel 1 y 2, entre otras, además de los Dragon Dynasty DVD, films de una subsidiaria de la Weinstein Company, importadora de películas asiáticas a los Estados Unidos. Y, claro, El Hombre con los Puños de Hierro.

Cinco experiencias que tenés que ver, escuchar o probar antes de El Hombre...
1. Operación Dragón (Enter the Dragon, 1973) No, por Bruce Lee no, sino por Jim Kelly, El Samurai Negro, el héroe blaxploitaition del kung-fu.
2. Rescate en el Barrio Chino (Big Trouble in Little China, 1986) Artes marciales de la Asia profunda en una película occidentalísima, mucho antes de Mortal Kombat.
3. Masacre Marcial IVX (2006) Con todo el desparpajo nac & pop, esta comedia de venganzas demuestra que Argentina tiene mucho por aportar en materia de patadas.
4. Shaq Fu (1994) Videojuego donde la estrella de basket Shaquille O’Neal era transportado a otra dimensión. Aquí, además, era un maestro del kung fu (?).
5. Abarajame (1995) Los Illya Kuryaki and the Valderramas, que casualmente están de vuelta, entendieron todo poniendo en su video referencias al mejor cine oriental.

Texto sobre el "Ciclo de Cine Fantástico" para el catálogo del 2do Festicine, de Pehuajó

MEDIO: Catálogo 2do Festicine, de Pehuajó
FECHA: Febrero 2013
Texto sobre el "Ciclo de Cine Fantástico" para el catálogo del 2do Festicine, de Pehuajó

 VideoFlims presenta: Cine Fantástico Argentino

 ¿Probaron alguna vez este tipo de cine?

Las ruedas oxidadas que transportaban a buena parte del cine argentino han sido cambiadas, modificadas, mudadas. Se han reemplazado algunas visiones enquistadas que se mantenían desde hace tiempo por una nueva que, a la sazón, viene arrastrándose sigilosamente desde el año 1997 y que hoy, por éstas épocas, encuentra su punto más saludable. Es que, allí, en la aparición todoterreno de Plaga Zombie, el cine fantástico argentino comenzó con una larga (larguísima) tribulación que devino en victoria. Con mucha tozudez, este tipo de cine, logró imponerse en las agendas. Y, también, este tipo de cine, que no escatima en truculencias, efectos especiales, guiones con historias et al, no podría ser posible sin el sentimiento de amistad y ese halo de cofradía que sobrevuela en toda la escena. (Verán, ustedes, recorriendo las películas fantaterroríficas e independientes de los últimos años, cómo se repiten los nombres, cómo los mismos corazones terminaron forjando el pulso cultural de la actualidad. Aquel que es, en rigor, bien nac & pop.) Asimismo, el cine fantástico argentino, ese que era puro margen, ahora es centro. Y aquí -antagónicamente a las industrias culturales- arremete con otra cuestión crucial: no hay, en su progreso, una traición al underground sino, más bien, la construcción de un tendal que une al barro con el oro, y al oro con el barro. Así, no sin antes luchar férreamente por la inclusión, el cine fantástico argentino terminó consiguiendo estrenos comerciales a pulmón (caso Topos), interesantes experiencias de guerrilla 1 y 2.0 (caso Plaga Zombie: Zona Mutante: Revolución Tóxica) y varios e importantes premios festivaleros (caso Making Off Sangriento). En rigor, los tres largometrajes seleccionados para el ciclo “VideoFlims presenta: Cine Fantástico Argentino”, reflejan perfectamente el latir de un movimiento que, con la constancia que viene proponiendo, está sembrando el campo y dejará muy bien parado al cine argentino de aquí a unos años. Y de ahí, sí, este tipo de cine, se disparará a la eternidad. Enganchándolos. Para siempre. | Por Hernán Panessi

GIF de Goretech, de Germán Magariños

Así me matan en el cine: ¡Acá!

Mención por el Festicine 2013

MEDIO: Noticias Pehuajó
FECHA: Febrero 2013
Mención por el Festicine 2013

GANADORES
La entrega de premios a los cortos ganadores fue el día martes. Acto que tuvo lugar en el Auditórium del Arte. El mejor corto Ficción fue "Awhenaj" del director Alejandro Gallo Bermúdez, de Salta; mientras que el ganador en mejor corto Documental fue "Bar Pico", del director Gastón Escudero, de General Lamadrid. Los jurados encargados de la elección fueron Diego Trerotola, Hernán Panessi -responsable de la distribuidora de cine independiente Video Films-, Nora Araujo -del programa "País" del INCAA- y Leopoldo Dameno -integrante de "Espacio Queer" además de ser adjunto de la cátedra Guión I en la carrera de Artes audiovisuales de la UNLP-.

Premios Oscar en Basta de Todo

MEDIO: Basta de Todo (Metro 95.1), con Matías Martin, Cabito Massa Alcántara y Diego Ripoll
FECHA: Febrero 2013
Premios Oscar en Basta de Todo

Entrevista a propósito de la Pornopedia en Octavo Arte por RadioLK

MEDIO: Octavo Arte (RadioLK)
FECHA: Febrero 2013
Entrevista a propósito de la Pornopedia en Octavo Arte por RadioLK

Mención entre el jurado del Festicine 2013

MEDIO: Noticias Pehuajó
FECHA: Febrero 2013
Mención entre el jurado del Festicine 2013

LOS LUGARES Y LA COMPETENCIA
Esta nueva edición de "Festicine" se desarrollará en cuatro escenarios distintos -el Auditorio del Arte, la estación y las plazas Dardo Rocha y Juan XXIII- , donde se podrán apreciar los cortos en competencia -un total de 16 ficciones y seis documentales-, que estarán bajo la lupa de un jurado integrado por el periodista y escritor Hernan Panessi, responsable de la distribuidora de cine independiente Video Flims; el realizador, periodista y exprogramador del BAFICI Diego Trerotola, quien, el año pasado, también visitó el "Festicine"; la directora del programa "País", del INCAA, Nora Araujo y el profesor Leopoldo Dameno, integrante de "Espacio Queer" y adjunto de la cátedra Guión 1 en la carrera de Artes Audiovisuales de la UNLP.
Por otro lado, también habrá talleres, como el de producción de cortos, a cargo de los integrantes de "Festibreack", que es de carácter abierto para todo público y todas las edades, aunque los actores e interesados en la producción de audiovisuales tendrán prioridad, debido a que los cupos serán limitados.

Comic Book Men en Comunidad Metro


MEDIO: Comunidad Metro (Metro 95.1)
FECHA: Febrero 2013
Comic Book Men en Comunidad Metro